Ingredientes:

– Una vaina de vainilla.

– 250 mililitros de leche evaporada y descremada.

– 80 mililitros de nata ligera.

– Dos yemas de huevo.

– 110 gramos de azúcar o edulcorante en polvo.

– 125 mililitros de agua hirviendo.

– Una cucharada de granos de café molidos.

Preparación:

Cortar la vaina de vainilla y raspar las semillas en un recipiente pequeño. Añadir la vaina, la leche y la nata y colocarla en el fuego hasta que hierva. Retirar la olla del fuego y tapar durante 20 minutos. Sacar la vaina de vainilla.

Batir las yemas del huevo y el azúcar o edulcorante en polvo y agregar la mezcla de la leche previamente preparada.

Verter la mezcla en un recipiente y cocinar a fuego lento y remover hasta que espese (no dejar que hierva).

Extender la mezcla en un molde y cubrirlo con papel de aluminio y dejar enfriar a temperatura ambiente. Congelar después de que el helado esté casi sólido.

Luego batir el helado hasta que quede esponjoso y posteriormente volver a refrigerar hasta que esté firme. Antes de servir mezclar el agua y el café en una cafetera, dejar reposar el café cinco minutos antes de verterlo sobre el helado.