Fuente: Código Femme.com-ATS Web

La sociedad moderna, influenciada por los estereotipos de belleza, la moda, la publicidad, y los medios de comunicación, ha sido el caldo de cultivo para que las féminas, desde muy pequeñas, aspiren a tener un cuerpo perfecto. Cuando este deseo se sale de control, puede terminar en enfermedades como la anorexia, la bulimia o la ortorexia (obsesión por comer sano).

Por otro lado, las niñas ven como la solución más rápida y fácil a la cirugía estética. Sin embargo, está totalmente contraindicada en menores de edad, pues todavía no han acabado su desarrollo corporal ni psicológico, y deben tomarse en cuenta los riesgos y complicaciones que traen consigo un cambio físico.

Los especialistas aseguran que en la adolescencia lo que buscan las niñas es emular a las famosas o se encuentran bajo una presión que no corresponde a su propio convencimiento.

Existen excepciones en las cuales sí se puede practicar una cirugía estética, como en el caso de corrección de orejas, o de nariz pero sólo en caso de traumatismo o malformación grave. En otras ocasiones, hasta desde el punto de vista médico se requiere haber cumplido la mayoría de edad.

Los padres serían los responsables de trabajar la autoestima -aceptación de la realidad física- y la voluntad para atacar satisfactoriamente a las inseguridades. Insistir en la importancia de la belleza interior, así como enfatizar valores y virtudes frente al materialismo ayudará a sobrellevar la sociedad en la cual les ha tocado crecer, que muchas veces llega a ser cruel con aquellos diferentes.

Muchas madres llegan a apoyar la operación estética, pues quisieran hacer realidad en sus hijas lo que ellas nunca pudieron ser, o también repetir en las pequeñas el estilo de vida que han adoptado.