Fuente: Hola.com-ATS Web

Si usted es de las que van al gimnasio con un bolso que parece más bien una maleta viajera, debería tomar en cuenta las siguientes recomendaciones, y no llevarse consigo más de lo que realmente necesita.

El primer paso es elegir un bolso resistente, con compartimentos y que tenga asas cómodas. Es recomendable que tenga una corta y otra más larga para poder colgarlo y además, que tengan refuerzos acolchados para evitar molestias y lesiones en el hombro.

En el interior de este bolso deben ir bolsas más pequeñas, entre ellas una impermeable para meter las cosas mojadas luego de la ducha, una bolsa para la ropa sucia y otra con artículos de higiene en formato pequeño o de viajero, así se aprovechan las muestras que se suelen dar de champús, cremas y productos de belleza.

Intenta llevar sólo lo imprescindible como la cédula de identidad y el carnet del gimnasio.

Por supuesto, no deben faltar el agua, que puedes llevar un termo y recargarlo en el propio gimnasio y así pesará mucho menos, y una toalla en el caso de que no te la facilitan en el centro. Busca la que pueda absorber más en menos espacio.

No meter dentro del bolso, esos elementos que llamamos “por si acaso”, ya que en realidad nunca los utilizamos o lo hacemos muy poco, por lo que terminan ocupando un espacio muerto.

Si minimizar todo el “equipaje” deportivo no es lo tuyo, puedes alquilar un casillero en tu gimnasio para así dejar los productos más pesados como los de higiene y así liberar peso y espacio de tu bolso.