Cada día son más las parejas que deciden dormir separadas, bien sea porque no descansan lo suficiente al compartir el espacio del sueño, los ronquidos, las vueltas, los horarios diferentes y hasta por razones de privacidad. Sin embargo, a pesar de ser el deseo de muchos, pocos logran aceptarlo.

Ya que a medida que pasa el tiempo las personas envejecen y van cambiando sus necesidades, uno quiere leer, el otro quiere apagar la luz, el otro se levanta y así una cantidad de situaciones donde ambos coinciden en la necesidad de dormir.

En los matrimonios esta decisión es muy frecuente, en algunos casos influye de la condición económica y de espacios para tener dos cuartos. Y en otros porque piensan que les permiten tener mayor independencia.
Beneficios y desventajas

Los beneficios de dormir en cuartos separados son muchos

• Total autonomía de movimientos y horarios.
• La pareja decide la posibilidad de dormir juntos o no.
• Generar interés y aumenta el deseo, ya que no se sabe cómo será cada noche.
• Evitan caer en una rutina o aburrimiento porque tienen un poco de incertidumbre.

Desventajas.

• El contacto cuerpo a cuerpo es muy placentero y eso acerca a las personas que, por falta de tiempo, están alejadas.
• Muchas parejas resuelven sus asuntos en la cama y, si están separados implicaría una acción más explícita

por parte de alguno y podría ser un obstáculo.

¿Es falta de amor?

Las parejas que toman esta decisión no significa necesariamente que se amen menos, en la mayoría de los casos significa la necesidad de mantener el amor de otra manera.
En épocas anteriores y por razones culturales las familias reales solían dormir cada uno en su cuarto era lo normal, ¿por qué ahora no debería serlo? Si tal vez podría ser hasta beneficioso.

Fuente: hoyhombre