Según manifiesta un ensayo clínico CATCH, la  heparina de bajo peso molecular (LMWH, por su sigla en inglés) disminuye las tromboembolias venosas (TEV) en los pacientes con cáncer tanto como la warfarina, pero con menos sangrados clínicamente significativos.

La doctora Agnes Y.Y. Lee, de la Universidad de Columbia Británica, Vancouver, Canadá a través de su correo electrónico expresó que  “Los resultados deberían darles más seguridad a los médicos para empezar o seguir utilizando la LMWH como tratamiento de la TEV en los pacientes con cáncer activo”.

Las guías exhortan usar la LMWH en lugar de los antagonistas de la vitamina K para tratar la TEV en pacientes con cáncer, pero lo hacen conforme con los resultados de estudios de más de una década de antigüedad.

El equipo de Lee, con científicos de 164 centros de Asia, África, Europa y América, cotejó la efectividad y la seguridad de la LMWH tinzaparina con la de la warfarina en 900 pacientes oncológicos con TEV aguda y sintomática.

Treinta y uno de los 449 pacientes tratados con tinzaparina y 45 de los 451 pacientes tratados con warfarina desarrollaron TEV recurrente (7,2 versus 10,5%), mientras que 12 y 24 pacientes, respectivamente, desarrollaron trombosis venosa profunda (TVP) con síntomas, según publica en JAMA.

“Aunque el resultado primario no fue estadísticamente significativo, fue un problema de potencia (porque la incidencia de la warfarina estuvo por debajo de lo esperado) en lugar de una ausencia real de efectividad superior con la tinzaparina versus la warfarina”, expresó Lee.

Los grupos registraron tasas análogas de hemorragia, pero el sangrado sin gravedad clínica fue un 42% menos habitual en los usuarios de tinzaparina.

No hubo discrepancias significativas entre los grupos en la mortalidad ni los efectos adversos que obligaran a suspender el estudio.

Los resultados fueron parecidos al limitar el análisis a los pacientes que se consolidaron al protocolo terapéutico.

“El estudio CATCH nos permite comprender mejor la trombosis asociada con el cáncer (TAC) y refuerza la noción de que la TAC es una enfermedad diversa en resultados y necesidades terapéuticas”, indicó Lee.

“Al combinar los resultados con estudios previos y en curso, obtenemos información que nos ayudará a identificar a los pacientes que necesitan tratamiento con LMWH, a los que podrían evolucionar bien con warfarina y a los que pueden ser tratados con un anticoagulante por vía oral”, añadió.

Lee reflexionó que “se necesitan desesperadamente más estudios en este campo porque la incidencia del cáncer está creciendo y porque el aumento de la expectativa de vida de los pacientes oncológicos elevará la incidencia de la TAC”.

Fuente: noticias.yahoo

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