Los bebés prematuros que reciben cuidados intensivos están expuestos a una gran cantidad de dolor y este dolor provoca daños en el niño, pero la mitad de los pequeños ingresados en unidades de cuidados intensivos neonatales no recibirá ningún alivio del dolor, según un nuevo estudio europeo publicado en The Lancet Respiratory Medicine.

Esto significa que nadie evalúa si el bebé está experimentando dolor o la cantidad de alivio del dolor que necesita el niño, según Mats Eriksson, investigador de la Universidad de Örebro, en Suecia.

“Los bebés prematuros son sensibles al dolor porque su cerebro y sistema nervioso todavía están en desarrollo. Pero no podemos administrar el alivio del dolor o la sedación simplemente por precaución, ya que el alivio del dolor en el momento equivocado también provocará daños. Por lo tanto, la evaluación correcta del dolor es muy importante”, dice Mats Eriksson, enfermera especialista en cuidados intensivos e investigadora en ciencia médica.

Este proyecto internacional de la Unión Europea ha investigado a 6.700 bebés prematuros en 243 unidades de cuidados intensivos neonatales en 18 países. El estudio muestra que más de la mitad de los niños no recibieron una evaluación del dolor, y un quinto no obtuvo alivio del dolor o medicación sedante. “Es sorprendente que se dejaran sin evaluar tantos niños. La correcta valoración del dolor es la base para un buen tratamiento. Al comprobar las expresiones faciales del bebé, el ritmo cardiaco y la respiración, se puede estimar la cantidad de analgésico necesaria”, dice Eriksson.

No está claro si el 20 % de los bebés que nunca recibieron ningún alivio para el dolor, lo necesitaba. Sin embargo, el estudio muestra que en esos casos se evaluó el dolor del niño, que era casi el doble de lo esperado para que el niño recibiera analgésicos opioides, como morfina o medicamentos sedantes. Por otra parte, cuanto antes nace un niño prematuro, es menos probable que reciba medicamentos analgésicos o sedantes.

Fuente: Infosalus
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