Los cereales en la dieta perennemente han asumido fama de ser muy calóricos, pero lo cierto es que, si los tomas debidamente, consiguen ser unos excelentes aliados para ayudarte a adelgazar sin necesidad de hacer una dieta estricta.

Los cereales son una fuente muy rica en carbohidratos. La mayoría de ellos, se localizan en alimentos considerados los grandes “enemigos” de las dietas para bajar de peso como son el arroz, el pan o la pasta. Pero, a discrepancia de lo que se cree, estos alimentos aportan una gran dosis de energía, impiden la excesiva toma de gluten y regulan el apetito. Según explica la doctora experta en nutrición, Carmen Martín de la clínica Dray de Madrid, los cereales sacian el estómago, por lo que no sientes hambre por un periodo muy largo de tiempo a la vez que frenan la toma de otros alimentos menos saludables.

La avena

Es un cereal muy rico tanto en fibra soluble como insoluble, por tanto, te ayudará a ir al baño luego de cada comida. Rica en hierro e hidratos de carbono, se puede incluir en la dieta a la hora del desayuno, ya que es la comida más importante del día.

Cereales antiguos: mijo y teff

El mijo es un antiguo cereal alcalinizante, es decir, incrementa el ph del cuerpo, lo que significa que disminuye los niveles de acidez del organismo y, por ello ayuda a adelgazar, es muy digestivo y fácil de cocinar. El teff es muy rico en fibra y hierro. Al igual que la avena, lo perfecto es tomar estos cereales durante el desayuno, a media mañana o el dos o tres comidas para adelgazar y no engordar.

Centeno

El centeno es un cereal de bajo contenido en grasas y proteínas. Tiene altas dosis de calcio, fósforo y carbohidratos, aparte de de tener un potente poder saciante del apetito por lo que resulta muy seguro incluirlo en cualquier dieta de adelgazamiento.

Fuente: Nosotras

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