La actividad física es recomendable para conservarse en forma, siendo infinitas las probabilidades de adiestramientos en un gimnasio o bajo la tutela de un entrenador personal.

Aunque, muchas personas eligen por ejecutar ejercicio físico en casa o al aire libre y crear igualmente sus propias rutinas, algo que puede resultar nocivo o por lo menos peligroso cuando no se posee la información suficiente para hacerlo de forma apropiada.

Por ello, cuando se resuelve realizar un entrenamiento de manera individual es preciso la información para hacer cada ejercicio de manera correcta, ya que de lo contrario lejos de ser una actividad saludable puede traer dificultades a la salud.

Las malas posturas frente a la realización de una establecida rutina de ejercicio suelen ser asiduamente motivo de lesiones. De esta manera, el estado físico y de salud en general debe tenerse en cuenta antes de adoptar una rutina o ejercicio definitivos, pues si se tienen dificultades en las piernas, columna vertebral, brazos o cualquier zona del cuerpo un ejercicio mal ejecutado o una postura errónea más allá de ayudar puede realzar la dolencia.

La postura es esencial a la hora de realizar cualquier actividad física, siendo vital adoptar la forma correcta para cada ejercicio a fin de impedir fatiga, problemas respiratorios, dolor de cabeza, además de lesiones musculares. El movimiento igualmente es importante a la hora de hacer ejercicio.

Se debe tener presente cada movimiento, saber cómo y cuándo hacerlo de manera correcta es elemental para no dañar el organismo y en definitiva hacer un trabajo totalmente inútil. Las derivaciones de los ejercicios mal hechos pueden ser devastadoras.

Una serie de ejercicios físicos, ejecutados de modo incorrecto y por tiempo extendido, no solo logra producir lesiones sino de igual forma ejercitar un músculo o grupo de éstos que en realidad no es el deseado, dañando en muchos casos los tejidos por la fuerza excesiva en su ejecución.

Roturas de ligamento, desgarros y otras lesiones o dolencias graves logran verse regularmente en personas que ejercitan solas sin la apropiada información anatómica y física, con ejercicios de repeticiones hechos incorrectamente.

La consecuencia es por lo general es dolores a la hora de ejercitar y luego del adiestramiento y por ello se exhorta a aprender a identificar cada dolor derivado por un ejercicio mal hecho para dejar inmediatamente de hacerlo.

Se debe tomar un tiempo para informarse sobre cada ejercicio que se intenta efectuar, consultar con un entrenador personal o asistir a un gimnasio, no solo será más productivo sino menos perjudicial para la salud.

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Fuente: Muyinteresante