Los callos son durezas de la piel en ciertas zonas del cuerpo, generalmente en las manos o los pies, que se producen como una reacción protectora ante la fricción o presión que algún objeto produce sobre la piel; por ejemplo: utilizar un calzado incómodo, pisar excesivamente, y el uso de detergentes o productos químicos muy fuertes, entre otros.

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Foto. Alejandro Córdoba

Para que desaparezcan, se recomienda colocar sobre el callo pulpa de tomate machacada, envolviendo con una gasa y dejándolo actuar durante toda la noche, por varios días.

El tomate tiene un alto contenido de Zinc y vitamina A, nutrientes muy importantes para la salud de la piel, porque participan en la regeneración del tejido cutáneo.

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Más remedios

Otro remedio natural ideal para tratar los callos o durezas en la piel se realiza con cebolla. La cebolla posee propiedades antibacterianas y antioxidantes, y aunque su olor es fuerte y puede resultar desagradable, funciona muy bien para combatir las callosidades.

Para preparar este remedio se requiere el jugo de medio limón, media cucharadita de sal marina, una rebanada de cebolla, cinta adhesiva, 1/4 taza de vinagre, cantidad necesaria de agua y una piedra pómez.

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Foto. Alejandro Córdoba

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Para preparar el remedio, corta una rebanada gruesa de cebolla, aplícale un poco de jugo de limón y media cucharadita de sal. Coloca sobre la zona afectada y fíjalo con cinta adhesiva, deja actuar toda la noche.

Lo ideal sería cubrir la zona con unas medias, si por ejemplo son los pies; o unos guantes de algodón, si se trata de las manos.

A la mañana siguiente, vierte el vinagre en un recipiente con agua caliente, y tras retirarte la cebolla, sumerge allí durante unos 20 minutos la zona afectada. Frota entonces bien con una piedra pómez para quitar las células muertas. La recomendación es hacer este tratamiento a diario, durante una semana.

Fuente: Nosotras