Todos deberíamos cuidar nuestro peso, independientemente de la edad. Si somos padres más aun debemos estar al pendiente de la balanza y de ser modeladores con nuestros hábitos alimenticios para dar el ejemplo a nuestros hijos, al mismo tiempo que cuidamos que ellos se mantengan en el peso ajustado para su edad y sexo; ya que un pequeño obeso seguramente será un adulto enfermo.

Hasta ahora, no está determinada una edad específica para comenzar a preocuparse sobre el peso de un niño, pero si tomamos en cuenta que la modernidad da lugar a muchos desórdenes metabólicos, los padres deben seguir de la mano del pediatra, constantemente y como es lo idóneo desde el nacimiento,  el crecimiento de sus hijos.

También y muy importante, deben estar pendientes de calcular el peso según la estatura, o sea obtener el índice de masa corporal (IMC), ya que generalmente dicho dato es muy útil para una evaluación más exacta.

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Si su hijo está gordo, entonces el médico debería evaluar los hábitos alimentarios, indagando sobre las porciones y el nivel de actividad física del niño o cuánto ejercicio realiza a diario. Iniciar cambios, como sustituir alimentos de alta densidad calórica por los de baja densidad calórica debe ser una de las medidas básicas.

Si su hijo ingiere alimentos bajos en calorías, entonces puede comer porciones mayores, debido a que consumirá menos calorías y ello significa que usted no tendrá que negar comida al niño cuando manifieste tener hambre.

Muchas veces el  pediatra, cuando ve la posibilidad de riesgos de salud en el niño por sobrepeso, remitirá su caso al nutricionista infantil. Cuando de controlar el peso de un niño se trata, mientras antes se intervenga, mejor. Muchos padres creen que un niño gordo simplemente “crecerá” y terminará por perder el exceso de peso, pero en la mayoría de casos, desgraciadamente eso no ocurre.

Otras recomendaciones…

Si su hijo tiene sobrepeso no es necesario permanentemente recordárselo, pues eso puede afectar su autoestima.  Su pequeño sabe mejor que nadie que su peso corporal es un problema. No aleje a su hijo de usted o haga distinciones especiales derivadas de su obesidad.

Obesidad Infantil A Tu Salud

Si el niño inicia un régimen “especial” el resto la familia debe estar involucrada manteniendo también “hábitos saludables”.

Lo importante es tomar conciencia que el no estar vigilantes del peso y de alimentación de los “chamos”, es lo que ha hecho que ya a partir de los 9 años haya diagnósticos de: colesterol alto, resistencia a la insulina, diabetes, problemas cardíacos, hipertensión, daños en las articulaciones y en resumen síndrome metabólico temprano, en muchos chiquillos.

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Por otra parte, las consecuencias negativas de la obesidad infantil no son solamente físicas, sino también psicológicas. Los niños con exceso de peso tienen más problemas de autoestima, una percepción negativa de la imagen corporal (se avergüenzan de su aspecto), sufren de tristeza, depresión y desajustes en su integración social ya que suelen aislarse. Los “gorditos” suelen ser objeto de burlas y rechazo (bullyng) por parte de sus compañeros. Esta exclusión crea problemas emocionales que incluso se pueden extender hasta la vida adulta.

Este es un extracto del texto original publicado en Caraota Digital 

María Laura Garcia