La esgrima es un deporte olímpico que trabaja a partes iguales el aspecto físico y el mental. Si lo practicas, te pondrás en forma trabajando todo el cuerpo, en especial brazos y piernas, a la vez que mejorarás la postura y fortalecerás los músculos del cuello.

La esgrima necesita de grandes dosis de concentración y esfuerzo a nivel intelectual ya que se deben anticipar las maniobras del  adversario, deduciendo su estrategia para adelantarse.

Es una disciplina muy completa con la que se optimiza la concentración, la coordinación, el equilibrio, la fuerza, la rapidez y  los reflejos. Además, mejoran notablemente la voluntad, el autocontrol, la iniciativa, la seguridad y la inteligencia.

Con la esgrima se pueden quemar hasta 400 calorías mientras nos ejercitamos en un plano intelectual.

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Más beneficios de la esgrima
  • Se gana flexibilidad: La esgrima es un deporte de estocadas donde intervienen muchos músculos.
  • Desarrolla fuerza y resistencia de piernas: Un duelo de esgrima tiene muchas estocadas y recuperaciones de movimientos hacia adelante y hacia atrás, en la posición de guardia con los que se aumenta la fuerza y resistencia de las piernas.
  • Acondicionamiento anaeróbico: es un deporte explosivo en el que los periodos de actividad de alta intensidad están intercalados con periodos de recuperación.
  • Acondicionamiento aeróbico: durante los espacios de recuperación el corazón y los pulmones trabajarán intensamente.
  • Coordinación: implica un gran rango de movimientos que varían en cada duelo. Se trabajan todos los grupos musculares del cuerpo de forma armoniosa mientras se ataca, se defiende y se contraataca. Es un deporte de acción-reacción en el que tener una buena coordinación hará que los movimientos sean más suaves, hábiles y concretos.

No es necesario tener una forma física específica para iniciarse en la esgrima. Tan sólo es preciso poseer el material necesario, un buen maestro y ganas de aprender.

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Fuente: Nosotras