Una vez que el corredor da inicio a su jornada deportiva, está expuesto a lesiones e inclusive a esos molestos, dolorosos e incómodos calambres que entorpecen el entrenamiento, e incluso, la competencia.

Según explica la licenciada en Fisioterapia, Maira Prado, los calambres “son una contracción dolorosa, espasmódica e involuntaria del músculo esquelético que ocurre durante o inmediatamente después del ejercicio”

Teorías como la deshidratación o fallas en la contracción muscular tratan de explicar, por qué se dan, sin embargo aún no existen mecanismos que los sustenten.

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Foto. Alejandro Córdoba

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¿Cómo se pueden prevenir?

Maira Prado facilita las siguientes recomendaciones para evitar los calambres:

Evaluar el nivel de hidratación y la tasa de sudoración: las personas que tienen la orina turbia y que al sudar manchan sus prendas con una mancha blanca (sal), tienden a sufrir más calambres. Vigila que el color de la orina sea clara, y si tu tasa de sudoración es alta asiste al nutricionista para ajustar la hidratación y la alimentación.

Factores para revisar: volúmenes altos de entrenamiento, poca flexibilidad e índice de masa corporal elevado también pueden ocasionarlos, por lo que hay que estar atentos con ellos.

Mejora la movilidad: realiza estiramientos sostenidos y aumenta la resistencia muscular con ejercicios resistidos (pesas).

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¿Qué debe hacer un corredor para superarlos?

Ante la presencia de un calambre, lo que la persona debe hacer para superar ese momento doloroso es:

-Estiramiento estático del grupo muscular afectado.

-Contracción activa del grupo muscular antagonista (el músculo contrario al que presenta el calambre).

-Aplicación de hielo en el músculo comprometido.

-Masaje local.

-Mejorar el entrenamiento de fuerza y potencia muscular.

Finalmente, comenta Maira Prado que algunos deportistas suelen experimentar calambres en los entrenamientos de velocidad, capacidad que exige altos niveles de fuerza y movilidad previas, por lo tanto es importante invertir por lo menos 12 semanas de entrenamiento de fuerza antes de empezar a entrenar velocidad, si lo que se desea es prevenir los calambres.

Fuente: Maira Prado, Lic. En Fisioterapia, @MairaPradoL