El aburrimiento en los niños es muy común cuando no están en su ambiente. También en casa o en otros sitios, aunque tengan varios juguetes. Tienen tanta energía que pronto se cansan de casi todo, por eso hay que estar preparados.

¿Por qué se aburren los niños?

Según el portal guiainfantil, los niños que tienen aburrimiento son aquellos que viven con mucho control. Tienen horarios para todo y como queda poco tiempo para jugar, son los padres los que organizan sus juegos. Les dicen a qué jugar, cómo, cuándo y con qué.

Muchos niños reciben todo ‘masticado’. No saben qué pedir, no saben cómo crear o imaginar situaciones de juego. Por eso, en cuanto se cansan de jugar con un determinado juego o juguete, se aburren. Echan de menos a la disciplina, su control cotidiano, la agenda habitual.

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Foto. Alejandro Córdoba

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¿Qué hacer ante el aburrimiento?

Lo más importante para evitar el aburrimiento en los días en que los niños no tienen escuela ni otra actividad, es que los padres busquen dedicar un tiempo exclusivamente a los hijos y si es posible fuera de casa.

Por otro lado, no siempre se debe combatir el aburrimiento con un juguete. Un deporte, bailar, disfrazarse, simplemente correr pueden ayudar a vencer el aburrimiento.

En casa pueden realizarse tareas del hogar de manera divertida, y no excesiva. Por ejemplo, déjelos que ayuden en la cocina, a lavar el automóvil o bañar al perro. También conversar, cantar, pintar, ayudan a combatir el aburrimiento.

No olviden que muchas veces cuando los niños se aburren, en realidad nos están diciendo: estoy aquí, necesito tu atención.