Creo que a la mayoría de mis colegas patólogos les ha pasado, al igual que a mi, que cuando estamos en una reunión social con personas ajenas al entorno médico y nos preguntan cuál es nuestra profesión y  respondemos: “Médico Patólogo o Anatomopatólogo”, por lo general las personas se quedan con una expresión de interrogación en sus rostros al no conocer de que trata la especialidad, o los que están un poco más informados dicen: “Ah , si los que tratan con muertos”. Eso sólo demuestra la falta de información que hay sobre esta noble especialidad médica que constituye sin ánimo de ser petulante: “La base de la medicina moderna”.

La Anatomía Patológica es una disciplina o especialidad médica que estudia las enfermedades como entes absolutos, y para ello se vale de técnicas de diagnóstico morfológico como lo son la Autopsia, la biopsia, los estudios citológicos, la Inmunohistoquímica y en los últimos años las técnicas basadas en biología molecular (PCR, FISH, CISH), todas estas técnicas las trataré de explicar en las próximas entregas de esta columna.

Lo que se debe tener claro es que el Patólogo es un especialista médico, que no trata directamente al paciente sino que analiza muestras de tejido del mismo para dar un diagnóstico certero que permita al médico clínico (tratante) colocar el tratamiento más adecuado al enfermo y así lograr restituir su salud. La herramienta de trabajo del patólogo no es un estetoscopio, son sus 5 sentidos y especialmente sus ojos y un microscopio.

Jesús Romero Silva