Las impresoras 3D llegaron al mundo de la ciencia para quedarse, gracias a los grandes beneficios que otorgan ya están revolucionando la cirugía traumatológica.

Te preguntarás ¿por qué? Simple, porque permite abordar exitosamente las intervenciones hasta ahora impensables en el mundo de los huesos.

Utilizarlas como aliadas médicas ha ayudado a reducir los tiempos en quirófano a casi la mitad, logrando también a su vez disminuir de manera significativamente el tiempo de recuperación de los pacientes.

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Impresoras 3D

Gracias a esta herramientas se han logrado solucionar lesiones óseas hasta ahora irreparables, ya que esta tecnología permite la simulación virtual y posterior impresión 3D de huesos, a una gran exactitud.

De igual forma también permite realizar las placas y tornillos a la medida, sin margen de error y sin necesidad de correcciones de última hora.

En pocas palabras, se reducen notablemente las improvisaciones.

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¿Cómo es el proceso de impresión?

El proceso comienza con un TAC o escáner a la lesión del paciente. La imagen obtenida se envía a un ordenador en el que se hace una primera simulación virtual y a partir de la cual se fabrican dos piezas, una reproducción de la lesión antes de la intervención y otra con la corrección. De ser necesario se desarrolla también una placa moldeadora.

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Para enterarte de más no dejes de ver el siguiente video.

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Fuente: ATS