Cuando la grasa cura…!

Cuando la grasa cura…!

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Por. María Laura García

Hoy les voy a hablar de un procedimiento médico que ha acaparado toda mi atención por los efectos positivos que ofrece para la salud. Me refiero a la aplicación se células madres proveniente de nuestros tejidos grasos.

El bombardeo de información sobre este tema es infinito y actualmente se tiene la certeza que el reservorio más grande de células madre que posee el cuerpo humano se encuentra en el tejido graso.

Por su complejidad y altísima actividad metabólica, las células madre provenientes de la grasa, se han convertido en el principal recurso de los investigadores en los avances de lo que se ha denominado Medicina Regenerativa, lo que ha dado lugar, a que se haya determinado que dichas células ostentan la capacidad de convertirse en 5 tipos básicos de tejido: muscular, cartilaginoso, óseo, graso y nervioso, dependiendo de cómo sean tratadas e implantadas.

Ahora bien, de forma espontánea no se convierten en este tipo de células, sino que precisan de un medio de cultivo especial o la adición de factores específicos de crecimiento.

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Para que sirven?

Se sabe que las células madre producen factores  o sustancias que ayudan a otras células a sobrevivir o a funcionar mejor. También se sospecha de que en determinadas condiciones pueden convertirse en otro tipo de células. Estudios han demostrado que en situaciones particulares donde los tejidos cicatrizan mal, debido a la mala vascularización, el tratamiento con células madre de la grasa ayuda a reparar el tejido.

Dichas células también tienen un efecto antiinflamatorio e inmunomodulador, así que se están probando en pacientes con Alzheimer, osteoartrosis, osteoartritis y en la reacción injerto-contra-huésped de los trasplantados.

Por otra parte, se ha demostrado que cuando se inyectan endovenosamente se dirigen a las zonas inflamadas para realizar un trabajo reparador.

Cómo se aplican?

Los procedimientos empleados para aplicarlas en nosotros, se han venido utilizando en Corea, Japón y China desde hace 5 años, y su uso se ha extendido a Europa y EEUU, donde diversos trabajos científicos han avalado su eficacia; avance que afortunadamente y a pesar de las circunstancias, se está aplicando en Venezuela. De hecho, especialistas de la Unidad de Terapia Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), liderados por María Elena Márquez, obtuvieron células madre estromales mesenquimales de tejido adiposo, las cuales mostraron su potencialidad para la regeneración de hueso.

Recientemente, yo recibí el tratamiento regenerador, de la mano del Dr. Juan Carlos Méndez, especialista en medicina antienvejecimiento. El tejido graso lo obtuvo a través de una mini liposucción en la zona abdominal que se realiza bajo anestesia local. Luego en una centrífuga se separan las células de grasa de las madre, aislando estas últimas y colocándolas en un medio de cultivo adecuado para garantizar su supervivencia, multiplicación y diferenciación, acorde con las necesidades del paciente.

Este proceso debe realizarse con mucho cuidado y bajo todas las medidas antisépticas para evitar contaminación y daños. La aplicación en el cuerpo se puede realizar de forma sistémica vía endovenosa o segmentada, es decir, directamente en los sitios requeridos por medio de cánulas especiales y soluciones balanceadas que facilitan su implantación, reconocimiento y tolerancia corporal.

Lo que se busca…

Las expectativas de este tipo de terapia regenerativa son muy prometedoras, pues van desde mantener los órganos y tejidos saludables, hasta lograr regenerar estructuras y funciones celulares deterioradas. Se realiza tanto de forma preventiva o curativa, con el fin de compensar las células que normalmente van envejeciendo y muriendo naturalmente, como para restaurar los tejidos que han sido lesionados producto de traumatismos, infecciones, patologías degenerativas o cardíacas. También son administradas para tratamientos de rejuvenecimiento y para mejorar cicatrización de heridas que quedan después de una operación.

Este es un extracto de la columna original que puedes leer en Caraota Digital

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