Retrasar su envejecimiento…En la dieta y la cantidad está la clave!

Retrasar su envejecimiento…En la dieta y la cantidad está la clave!

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Por. María Laura García

Cada vez más investigaciones están desafiando la creencia de que el envejecimiento está fuera de nuestro control, lo que ha llevado a los científicos a pensar en formas con las que podríamos disminuir el  proceso de envejecimiento.

Aunque esta es una rama de la ciencia relativamente nueva, existen algunos factores que parecen ser claves para controlar el ritmo del envejecimiento y uno de dichos factores, yo me atrevería a decir, que el principal, son los niveles de insulina y los “mecanismos” metabólicos que se activan día a día, que en gran parte son controlados por los alimentos que consumimos, es decir, que la clave está en la forma que comemos y la cantidad

Ciertamente, los investigadores creen que también está involucrado de alguna manera, los efectos de la restricción calórica, que a su vez está relacionada con la longevidad. Se ha sabido desde hace casi un siglo que los animales que comen menos viven más.

Aquellos que siguen dietas restringidas en calorías están viviendo más tiempo, probablemente como resultado de la mejora en la regulación de la insulina, ya que la resistencia a la insulina es uno de los principales factores desencadenantes de la mayoría de las enfermedades crónicas.

Por lo tanto y por ahora, lo mejor que podemos hacer es llevar una buena y no abundante alimentación; más hacer ejercicios de forma regular para optimizar nuestro funcionamiento orgánico.

Una investigación con gusanos arrojó como resultado que añadir una pequeña cantidad de glucosa a su alimentación acortó su esperanza de vida en un 20 por ciento. Lo creamos o no, cuando se trata de desórdenes de insulina, existen muchas similitudes entre nosotros y esas pequeñas criaturas. Entonces, es bueno considerar que consumir mucho azúcar, es decir, tubérculos, carbohidratos refinados y granos, equivale a pisar el acelerador del envejecimiento.

Lo que se sabe acerca de la restricción calórica es que, en animales, reduce la tasa metabólica y el estrés oxidativo, es decir, lo que nos envejece, más altera la función neuroendocrina y del sistema nervioso simpático. También sabemos que el comer menos mejora la sensibilidad a la insulina y como se los dije, los niveles altos de insulina aceleran el envejecimiento.

Por lo tanto, podemos asumir que gran parte del fenómeno de la longevidad puede atribuirse a optimizar la presencia de la insulina en sangre y la cantidad de azúcares que ingerimos; porque para hacer aún más negro el panorama, a medida que envejecemos los niveles de glucosa, insulina y triglicéridos tienden a aumentar poco a poco.

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dieta cetogénica

Bajar los carbohidratos = Dieta cetogénica

La dieta cetogénica no es más que un tipo de dieta en la cual la proporción de hidratos de carbono se reduce notablemente con la finalidad de fomentar la oxidación de las grasas que da lugar a la formación de cuerpos cetónicos, aclarando que dichos carbohidratos no deben eliminarse por completo. Éstos compuestos, es decir, los cuerpos cetónicos, se utilizan de manera alternativa por parte del cerebro y otros órganos, como fuente de energía ante la merma de glucosa.

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Asesórese  con un nutricionista, porque existen muchas maneras de llevar adelante una dieta cetogénica con la finalidad última de propiciar la quema de grasas en el organismo, pero no siempre se realizan de la manera indicada y mucho menos, seleccionando los alimentos más saludables.

De hecho, una de las desventajas de la dieta cetogénica para adelgazar, es el escaso aporte de vitaminas, minerales y fibra que estas dietas mal estructuradas pueden propiciar para lograr el estado de cetosis, porque hay quien no come suficiente  cantidad de vegetales de hoja verde, por ejemplo. También por ello, es muy frecuente el desarrollo de estreñimiento dada la poca ingesta de fibra, sufrir de halitosis o mal aliento dada la elevada producción de cuerpos cetónicos, así como la presencia de cansancio o fatiga debido a la escasez de hidratos de carbono.

Por último, es vital resaltar que este tipo de régimen no se recomienda  en personas con problemas hepáticos o cardíacos.

Este es un extracto de la columna original publicada en Caraota Digital 

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