El 3 de marzo se celebra el Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición. Es un día en el que se procura que todas las personas se realicen un control auditivo preventivo, y para comprobar si tienen algún problema auditivo .

El origen de este día se debe a la forma de los números 3 – 3 como los números símbolo de las dos orejas. Esta fecha fue propuesta en la 1ª Conferencia Internacional en Prevención y Rehabilitación del Déficit Auditivo, celebrada en Beijing (China) en el año 2007.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Cerca de 360 millones de personas (el 5% de la población mundial) presentan pérdidas de audición que se consideran discapacitantes; aproximadamente 32 millones son niños. La inmensa mayoría vive en países de ingresos bajos y medianos.

La OMS estima que cerca del 60% de las pérdidas de audición en la niñez se podrían evitar con medidas de prevención. Si la pérdida auditiva es inevitable, se precisan mediaciones que afirmen a los niños el logro pleno de sus potencialidades acudiendo a la rehabilitación, la educación y la potenciación.

Lea también: Síndrome de Moebius. Conoce la historia de José Antonio Grau

Causas de la pérdida de audición

La pérdida de audición en el niño puede deberse a muchas causas, principalmente, congénitas. Los factores genéticos provocan alrededor del 40% de la pérdida de audición en la niñez. Según se ha demostrado, la pérdida de audición es mucho más usual en niños nacidos de uniones consanguíneas, que en los nacidos de progenitores sin parentesco próximo. Las malformaciones congénitas del oído y del nervio auditivo, que pueden ser resultado de factores genéticos o de la influencia del entorno, pueden provocar la pérdida de audición.

audicion

Afecciones perinatales: Por ejemplo, prematuridad, bajo peso al nacer, falta de oxígeno (asfixia perinatal) o ictericia neonatal.

Infecciones: Durante el embarazo, la madre puede ser infectada por virus tales como los de la rubéola o el citomegalovirus, que provocan pérdida auditiva en el niño. Igualmente la meningitis, las paperas y el sarampión pueden provocar en la niñez la pérdida de audición.

Lea también: Bajar de peso reduce riesgo de cáncer de endometrio en la menopausia

Enfermedades del oído: existen numerosas afecciones que pueden inducir la pérdida de la capacidad auditiva. Es el caso, por ejemplo, de la presencia de tapones de cera o de la otitis media adhesiva no supurada causada por la acumulación de líquido en el interior del oído.

Ruido: Los sonidos intensos, incluidos los producidos por dispositivos personales tales como los teléfonos inteligentes y los lectores de MP3 empleados  a gran volumen durante periodos alargados. También los sonidos transitorios de alta intensidad como los de los fuegos artificiales pueden provocar una pérdida auditiva permanente.

Medicamentos: Los medicamentos, como los utilizados en el tratamiento de las infecciones neonatales, el paludismo, la tuberculosis farmacorresistente y el cáncer, pueden provocar pérdidas auditivas permanente.

Algunas consecuencias de la pérdida de audición
  • Soledad.
  • Depresión.
  • Aislamiento
  • Dificultad para las relaciones sociales.
  • Deducción del rendimiento académico y laboral.

Fuente: who