Correr se ha vuelto una pasión para muchos y el único reto quizás en el cual casi todas las variables a vencer están dentro de uno, en consecuencia es el reto más personal de todos y por ello, es una de las maneras más sanas de brindarnos la oportunidad del logro y la satisfacción en medio de tanto caos.

En tiempos de crisis como el actual, establecernos metas que podamos cumplir para llenar de gozo nuestro corazón no es algo común. El decidirnos a preparar nuestro cuerpo para largas distancias puede resultar intimidante pero también puede ser una de las mejores decisiones de vida, para llenarnos de bienestar, físico y mental, para hacer amigos, para renovarnos y regalarnos espacios para el logro individual en los cuales la única batalla que libramos y libraremos es con nuestro cuerpo, vitalidad, emoción, pues en estos recorridos, el clima, la escasez, la inseguridad, etc… no son los principales obstáculos.

Tomar la decisión y comenzar, no es sencillo… sobre todo cuando nunca has hecho más que caminar, rodar en una bicicleta o montarte en una elíptica, como fue mi caso. Hace 7 años, mi cuerpo, pero sobre todo mis pies, no sabían lo que era el impacto y fue difícil. Me decía, es complicado, no me siento cómoda, pero la atracción por experimentar esa alegría de aquellos que veía apasionados por el running me llevó a insistir.

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Gracias a Dios, el hecho de hacer algo de ejercicio, hizo que mi reto a vencer con la corrida fuera el balancear mi respiración y llenar de fuerza mis pies, porque si algo me sobraba y aún afortunadamente me acompaña, es la cabeza, la voluntad, el compromiso y la responsabilidad de cumplirme a mí misma, que es la misma fórmula que aplico a cualquier área de mi vida.

Entonces, una vez decidido…  me decía “yo quiero sonreír y establecerme retos como ellos, como mis amigos de CON TODO”…, grupo de corredores con el que comencé a sumergirme en esta pasión. En consecuencia, semana a semana, fui haciendo de a poquito y avanzando. Claro, desde el principio también, fui buscando la forma de hacer lo correcto, busqué a un médico deportivo (fisiatra) para que me examinara y así poder establecer mis limitaciones, mis capacidades, para que me ayudara a escoger el calzado apropiado  y que me dijera que era lo mejor para obtener óptimos resultados para mi cuerpo.

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La pasión es importante, pero una actividad que debería ayudarnos a vivir mejor, también pudiera perjudicarnos, y más si consideramos que, al menos yo, nunca fui una atleta consumada, por tanto no sabía nada al respecto y mi cuerpo sin duda, no estaba preparado, ni informado para realizar bien una actividad como esta. Por eso siempre hay que buscar a expertos.

A los 3 meses corriendo me inscribí en mis primeros 10 kms, y de allí en adelante no paré de participar, los fines de semana en ese tipo de iniciativas hasta correr mi primera media maratón al año, que fue CAF en 2011. Les confieso, no estaba prepara (informada), sufrí mucho, hice 2:43:00, y llegué lesionada. ¿Por qué? Porque nunca había corrido más de 12 kms para ese momento, porque no seguí un plan de entrenamiento diseñado por mi médico, porque no sabía que hay datos nutricionales a considerar… en fin, porque no imaginé que para TODO hay que indagar en la teoría y la experiencia de los que saben.

Les cuento, a los 2 meses y medio, corrí mi segunda media maratón y la historia fue totalmente distinta, hice 2:21:00, solo porque tuve un poquito más de entrenamiento y conocimiento consciente. Asuman, desde el comienzo, que esa información debe venir en gran medida, de una curiosa investigación, del entrenador y/o médico deportivo, porque los amigos corredores no te lo dicen todo, créanme, yo pagué el noviciado. Y les aclaro, no te lo dicen todo, porque para que eso sea así, tienes que: preguntar, preguntar y preguntar de todo.

Les comento lo anterior, con el propósito de compartirles lo siguiente: que correr y disfrutarlo amerita como todo en la vida (porque hasta con los hobbies sucede eso) tiempo y esfuerzo, pero una vez que se vuelve algo natural, se convierte en tu propio campo de batalla en cual lo más seguro es que vayas de triunfo en triunfo, llenándote de esa energía que te hace sentir capaz de lograrlo todo.

Para los que este fin de semana corren CAF, gócenlo, no hay mejor momento en el año en Venezuela para pasear seguros por las calles de Caracas, además la energía de tantos corredores que van experimentando lo mismo que uno es algo indescriptible que nos imprime una fuerza y voluntad maravillosa. Olvídense del reloj y corran con el corazón, el trabajo está hecho y las piernas ya están preparadas, lo que marca la diferencia es la cabeza. Fluyan, el correr deber ser disfrute y no una presión más en nuestras vidas, algo que me funciona para gozar es ver el paisaje pero más aún, las caras de otros corredores, su pasión, su esfuerzo, y dejarme llevar. Claro, nunca he corrido exigida al máximo y sin poder respirar, porque para mí y sé que para muchos corredores no es así, correr es respirar profundo, es gozar.

A los que no corren, salgan a las calles a aupar a los participantes, es una linda experiencia que se los digo yo que también he estado del otro lado y resulta verdaderamente motivador, quizás sea ese el pequeño empujoncito que necesita para encariñarse con el mundo del ejercicio.

Este artículo es un extracto del original publicado en Caraota Digital