Como bien sabemos el uso de preservativo no solo ayuda a prevenir enfermedades de trasmisión sexual, sino también embarazos no deseados. Una de las primeras recomendaciones que se les da a los jóvenes es el uso del condón masculino, por ser más económicos, de fácil acceso y prácticos. Sin embargo, la última moda sexual, que además de presentar un peligro para la salud, violenta a uno de los integrante de la pareja, consiste en quitárselos.

Stealthing (sigilosamente) es una de las prácticas sexuales que están siguiendo un gran número de hombres. A través de una publicación en el Columbia Journal Of Gender and Law, Alexandra Brodsky dio a conocer los resultados de una investigación que realizó.

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¿Qué es el stealthing?

Esta práctica sexual consiste en quitarse el condón durante el acto sexual, sin el consentimiento de la pareja, por lo que se considera una agresión sexual.

Los casos se han presentado tanto en parejas homosexuales como heterosexuales. Según informó Brodsky en su estudio existen comunidades en Internet donde decenas de hombres comentan sus experiencias y se dan consejos.

Estos varones, tanto heterosexuales como homosexuales, consideran que es su derecho quitarse el preservativo, ya que “los hombres tienen que difundir su semilla”.

Lo que quería con este estudio es poner nombre y protagonistas a esta tendencia que se repite con frecuencia”, aseguró Brosdky al Huffington Post.

Durante la investigación se conoció el caso de Rebecca, una estudiante de doctorado que trabaja en una línea de atención a víctimas de violación.

La joven observó que en los últimos meses se había incrementado el número de llamadas de mujeres víctimas del “stealthing”. “Normalmente, las historias de estas chicas que llaman comienzan igual. No estoy segura de si es o no violación, pero ellas se sentían así”, relató Rebecca.

Estas mujeres no sólo se exponen a un embarazo no deseado, sino también al riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Además del daño emocional, físico y financiero que padecen tras la experiencia.

Una forma de abuso

Esta “moda” tiene ya algunos años. Sin embargo, no fue sino en 2013 que Brodsky decidió estudiar el caso, debido a que se dio cuenta que muchas de sus amigas habían sido violadas de esta manera.

La finalidad del estudio es “luchar contra las formas de abuso que no están consideradas como parte del repertorio de violencia sexista, pero que están arraigadas en la misma misoginia y falta de respeto

Como las personas que han sufrido el stealthing no saben si es una agresión sexual o no, la mayoría de las veces no recurren a la justicia para denunciar el caso.

La excepción

A pesar que la mayoría de las víctimas no denuncian los casos directamente, en enero de 2017, en Suiza, un hombre de 47 años fue condenado por abuso sexual al quitarse el preservativo mientras practicaba sexo con una mujer que conoció en la red social Tinder.

Según la agencia de noticias RTS, un tribunal penal del país dictaminó que, si se había previsto el sexo con preservativo y luego este no llegaba a usarse, se trataba de abuso sexual. El hombre quedó en libertad condicional bajo presentación de 12 meses.

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Con información de sumedico.com