Por. Lislet Núñez de Ponte

Hay mujeres que deciden convertirse en madres a través de la adopción, generalmente consideran esa opción por problemas de fertilidad, otras ya tienen hijos e igual dan cabida en sus vidas a otros que ellas no han concebido.

Cuando estás embarazada tienes nueve meses o inclusive más, cuando se hace de forma planificada la búsqueda de un hijo para hacerte a la idea que te convertirás en madre, interactúas con ese bebé porque está dentro de ti, tu cuerpo se adapta para alimentarlo, le ves en los estudios con imágenes que realiza el obstetra, escuchas el latido de su corazón… y todo eso te prepara para cuando lo conozcas.

La situación es diferente cuando vas a adoptar, tienes mucha ilusión por brindarle amor y protección a un hijo, pero no siempre llega a ti siendo un bebé, puede tener más edad y la maternidad inicia de una forma diferente.

Lo que sí es cierto, es que la ilusión por la llegada de ese hijo adoptivo es algo maravilloso y esto contribuirá al desarrollo de otras habilidades para ir conociendo a ese nuevo integrante que trae costumbres y gustos ya desarrollados.

Las madres de corazón en algunos casos no se parecerán a sus hijos, pero la fisonomía va más allá del sentimiento de familia. La bondad involucrada en la decisión de adoptar es infinita, es ofrecer un hogar, cobijo, cuidado, apoyo y sobre todo amor a una persona que no tuvo esa oportunidad con sus padres o hermanos y está ávida de sentir ese sentimiento, a veces con cierta desconfianza, porque puede ser que provenga de un lugar donde no estaba seguro.

Esas madres pueden pensar que cambia su mundo con la llegada de su hijo adoptivo y se llenan de felicidad por haber logrado un sueño que pudieron haber tenido por años, sin darse cuenta que realmente están haciendo una obra tan grande por la vida de ese nuevo integrante, porque las oportunidades que tendrá ese hijo dentro de una familia son innumerables, podrá acceder a estudios, cuidados de salud, entorno seguro y en el futuro ser lo que pueda y quiera ser, acompañado en cada etapa por su mamá y familiares. Cuando se produce una adopción todos ganan, aun cuando las trabas burocráticas de orden legal en muchos países impiden que esto suceda de forma más rápida y sencilla.

Siguen existiendo cada vez más bebés, niños y adolescentes que necesitan un hogar, pero no siempre llega tan pronto esa mamá de corazón con la que sueñan todas las noches… Es importante apoyar a instituciones, fundaciones y ONG que velan por la integridad de ellos, brindándoles cariño y protección, en Venezuela existen varias y para seguir con su labor necesitan de nuestra ayuda.

Lea también: Famosas que se hicieron madres después de los 40

Ivory García

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