Los beneficios que brinda esta fuente de la naturaleza son múltiples para mantener una figura envidiable.
Sumergirse en agua salada es ideal para relajarse y divertirse, pero además puede convertirse en el mejor secreto de belleza durante las vacaciones. Este regalo de la naturaleza no solo nos brinda buen ánimo y sensación de bienestar, sino que también repercute positivamente en nuestra piel, haciéndola visiblemente más firme, joven y radiante.

Así que no lo pienses dos veces para echarte un buen chapuzón en la playa si la tienes cerca, y si no, planea unos días de descanso para que aproveches y disfrutes de sus beneficios, de los cuales te contamos a continuación.

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• Posee casi la misma cantidad de oligoelementos que nuestro plasma sanguíneo (zinc, sodio, hierro, magnesio y potasio), por eso ayuda a que nuestra piel reciba más fácilmente estos componentes y se vea mucho más luminosa y radiante.
• Incrementa en los tejidos las sustancias antioxidantes que se encargan de frenar y evitar el deterioro prematuro de la piel, a causa de los radicales libres.

agua de mar

Foto referencial

• Tonifica y fortalece los músculos de los brazos, hombros, piernas, espalda, pecho y abdomen, debido a la presión que ejercen las olas en el cuerpo y los movimientos que hacemos para esquivarlas.
• Mejora la circulación sanguínea y ayuda a limpiar los poros dérmicos, haciendo que la piel recupere su humedad natural.
• Funciona como un potente emoliente gracias a su alto contenido de salitre, el cual ayuda a eliminar más fácilmente las asperezas de algunas zonas del cuerpo, como manos, talones, rodillas y codos.

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La playa es un lugar idílico de la naturaleza. Además de ofrecernos descanso nos brinda belleza y los beneficios de sus aliados el sol y la arena. Es importante destacar que todas las actividades que hagamos en pro de nuestra salud y bienestar deben ser moderadas, si vas a la playa no olvides aplicar un buen protector solar. Recuerda que así como aprovechamos sus beneficios debemos cuidarnos de ciertas enfermedades dérmicas.

Un bronceado consciente te ayudará a disimular las estrías, disminuir los brotes y las manchas causadas por el acné.

Por su parte, la arena funciona como un excelente exfoliante que limpia profundamente y de manera natural la piel gracias a que contiene restos de sílice, hierro y yeso. Un masaje con arena en los muslos y glúteos activará la circulación de los vasos sanguíneos y ayudará además a contrarrestar la celulitis.
Disfruta de la brisa marina y deja que sus partículas de ozono incrementen la firmeza y tonicidad de los tejidos.