Un grupo investigadores británicos del Instituto del Envejecimiento y las Enfermedades Crónicas de la Universidad de Liverpool, en un nuevo estudio, advirtieron lo nocivo que puede ser tomarse un breve descanso de un estilo de vida activa.

El estudio reveló que una persona joven y sana, con tan solo tomarse dos semanas con una rutina sedentaria podría ocasionar perdida en su musculatura y a su vez desarrollar grasa alrededor de sus órganos. Asimismo existe el riesgo de contraer enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2, e incluso, llevar a una muerte prematura.

“Lo alarmante de este estudio es que se realizó con voluntarios sanos. No eran pacientes, ni tenían sobrepeso ni riesgos de diabetes tipo 2”, comentó la investigadora líder, Kelly Bowden-Davies.

“En 14 días, vimos cambios pequeños pero significativos en los marcadores que predisponen a las personas al riesgo”, agregó la investigadora.

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El estudio

Para realizar el estudio, se contó con un grupo de 28 personas sanas y activas, con una edad promedio de 25 años y con un peso normal. Al grupo se le pidió que pararan sus actividades físicas por un tiempo de dos semanas. Incluso, se les solicitó que usaran más el ascensor y el transporte público en lugar de caminar.

En estas dos semanas, los investigadores pudieron evidenciar que el grupo de participantes perdió casi una libra de masa muscular magra y la grasa corporal aumentó. El aumento de grasa corporal fue más notorio en la zona del vientre, un importante factor de riesgo del desarrollo de enfermedades crónicas.

Además, los niveles de aptitud física se redujeron de forma marcada, y los participantes fueron incapaces de correr durante el mismo tiempo o con la misma intensidad que antes, encontraron los investigadores.

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“En todo el mundo, las personas se hacen cada vez más inactivas debido a la tecnología, el transporte público, las escaleras eléctricas y los elevadores, y las máquinas que hacen lo que antes hacíamos a diario”, comentó Bowden-Davies.

Sin embargo, se observó también, que al culminar el estudio y volver a su estilo de vida activo, todos los cambios se revirtieron, volviendo a la normalidad, igualmente en dos semanas.

“El efecto negativo de un estilo de vida inactivo se puede revertir cuando nos hacemos activos de nuevo”, afirmó Bowden-Davies.

Bowden-Davies, aseguró que ir al gimnasio un par de veces por semana no revierte las tendencias de una vida por lo demás sedentaria. Precisó que el ejercicio es bueno, no obstante, hay que ser activo todo el día, lo que incluye estar de pie y hacer pausas para caminar.

Dile adiós al sedentarismo para siempre

Por su parte la Dra. Minisha Sood, endocrinóloga en el Hospital Lenox Hill, Nueva York, EE.UU, aunque no participó en el estudio coincidió con el mismo. “Siempre hemos sabido que ser sedentario aumenta el riesgo de que la grasa aumente y de perder músculo, y de una salud más mala en general”.

“Lo novedoso de este estudio es que enfatiza el poco tiempo de un estilo de vida sedentario que es necesario para comenzar a ver esos cambios”, indicó.

Pero la Dra. Sood no está muy segura de que volver a un estilo de vida activo revertiría todo el daño que un periodo de sedentarismo provoca. Algunos de esos cambios podrían ser permanentes.

“Si su meta es una salud óptima, no debe tener un estilo de vida sedentario”, destacó Sood. “Un estilo de vida activo es uno en que el día incluye actividad física, durante todo el día”.

Además, los distintos tipos de ejercicio, como el entrenamiento de resistencia para contrarrestar el envejecimiento del músculo y el entrenamiento cardiovascular para aumentar la resistencia, son importantes.

“La idea no es ir al gimnasio una o dos veces por semana, sino crear un estilo de vida activo en que se pasee al aire libre y no se esté sentado todo el día” concluyó.

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Con información de medlineplus.gov