Tener una dieta rica en grasas, no realizar ejercicios, ser obeso o sufrir de diabetes tipo 2, podría ser una de las causas de padecer hígado graso. Este padecimiento, se debe a la acumulación de grasa en el órgano, que puede traer como consecuencia una inflamación conocida como esteatohepatitis no alcohólica. La cual puede producir, si no es tratada a tiempo de fibrosis y/o cirrosis hepática.

La Dra. Ruby Ann Chirino, miembro del comité científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (fundHepa),  indicó que “el síndrome metabólico es sumamente frecuente en nuestro país, De ahí que la prevalencia del hígado graso sea del 15 y 20% de la población”.

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Buenos hábitos previenen hígado graso

Por su parte, el Dr. José Narro Robles, Secretario de Salud, precisó que los buenos hábitos, son la clave para prevenir el hígado graso y sus diversas complicaciones.

Qué bueno que la ciencia nos permite tener tratamientos que nos ayudan a curarnos, pero que mejor que tener formas para prevenirlas y esto está en nosotros. La salud empieza en la casa” manifestó Narro.

A su vez destacó que se deben incrementar los trabajos de concientización en los centros educativos y trabajar para adoptar nuevos y mejores hábitos o estilos de vida, con la finalidad de evitar que más pacientes lleguen a los hospitales en situaciones delicadas.

“Se trata de problemas que pueden ser prevenidos en un alto porcentaje. Ahí intervienen los hábitos, la dieta, la pérdida de peso, el ejercicio, el consumo moderado o de plano evitar productos dañinos como alimentos desbalanceados y con exceso de grasa, así como el consumo del alcohol”, comentó el experto.

Alimentación y ejercicio

Mientras tanto, la Dra. Chirinos aseguró que para no tener problemas hepáticos, es necesarios cumplir con tres reglas fundamentales.

  • Buena alimentación: se debe optar por una dieta rica en antioxidantes, frutas y verduras. La dieta mediterránea es la mejor opción, ya que contiene los nutrientes y antioxidantes que el organismo requiere para trabajar óptimamente. Lo ideal es que la dieta de las mujeres incluya entre 1200 y 1500 kcal por día. Los hombres deben consumir entre 1500 y 1800 kcal.
  • Ejercitarse: hay que practicar entre 20 y 30 minutos de ejercicio diario, tanto de actividades cardiovasculares (caminata, ciclismo o natación), así como de fuerza (con pesas). Asimismo, hay que comenzar dando 500 pasos al día e ir aumentando la cantidad hasta llegar a 10,000 y 20,000.
  • Control del síndrome metabólico y otros padecimientos crónicos: se debe tener un Índice de Masa Corporal (IMC) inferior a 25, además de que las mujeres no deben exceder de los 88 centímetros de cintura, mientras que los hombres no deben superar los 102 centímetros. También hay que tener un buen control en caso de padecer diabetes o colesterol.

Chirino resaltó que otro factor que ayuda a prevenir el hígado graso, es la ingesta de café diario.

“Hay evidencia científica de que el café parece ser un protector en el desarrollo del hígado graso. La ingesta de más de tres tazas de café al día, se asoció con menos casos esteatohepatitis y una reducción de riesgo de fibrosis”, afirmó la galena.

Síntomas de alerta

La especialista también aseveró que el inicio del hígado grado no presenta síntomas relevantes, sino se evidencia y se hace notar cuando se tienen complicaciones, por lo que aseguró que se debe realizar estudios como ecografía de manera preventiva.

 “Cuando existe inflamación el síntoma que los pacientes refieren es cansancio. Cuando ya hay manifestaciones es porque ya se tiene un enfermedad avanzada como la cirrosis y ahí es cuando se presentan problemas como encefalopatía, retención de líquidos o sangrado, pero esto ya son complicaciones de la cirrosis”, finalizó Chirinos.

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Con información de sumedico.com