En la procura de tener una mejor relación y comunicación con sus hijos, para ganarse su total confianza y honestidad, muchos padres asumen que pueden ser “amigos” de sus hijos. Pero muchos psicólogos infantiles y juveniles aseguran que la amistad entre padres e hijos puede resultar poco beneficiosa.

En el video a continuación te contamos más sobre este tema:

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Cuestión de autoridad

Los padres son las primeras figuras de autoridad de cualquier ser humano. Al pretender establecer una relación propia de la amistad que sus hijos comparten con sus contemporáneos, los progenitores corren el riesgo de perder tal jerarquía necesaria para establecer la coherencia, orden y mejor desenvolvimiento de la relación padre-hijo.

No se duda que la intención por parte de los padres es la mejor: estrechar la comunicación y vínculos emocionales con sus descendientes. Pero, al querer ser “amigo de sus hijos”, generan en ellos conflictos en la relación ya que hay actuaciones, decisiones y conductas de los padres que no pueden tener la misma complicidad, relajación y códigos juveniles que sí son naturales entre los amigos.