La rutina en una relación de parejas es mortal. Aunque en la relación haya cosas buenas, si la rutina es constante, llega el momento en que las parejas se cansan. Por ello es vital recuperar y mantener viva la chispa del amor.
La terapeuta de parejas Tibisay Olivero define tres ciclos en la etapa de una pareja, el ciclo del enamoramiento, el de la pasión y el del amor. En este último ciclo es cuando se crea la estabilidad y la aceptación para hacer un proyecto de vida juntos.
Por lo general, las parejas se quedan en los primeros dos ciclos, y cuando esto sucede y no se avanza hacia el proyecto de vida, se va perdiendo la relación placentera de pareja. El lapso entre el ciclo de la pasión y el ciclo del amor es bastante amplio, pero es importante que se avance para poder conectar la vida de ambos en una sola.
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Esto es lo que, con frecuencia, sucede con el sexo masculino, le gusta estar en el ciclo del enamoramiento y la pasión, y cuando se le cambia su “juego de la vida” y comienzan las responsabilidades, se pierde el interés de continuar la relación o la mantienen pero como una costumbre o hábito.
Recomendaciones
La especialista recomienda que lo primero que hay que tomar en cuenta, para que la relación no se convierta en rutina, es saber que los ciclos del enamoramiento y la pasión son cortos, y que posterior a esto viene la estabilidad de la relación. Pero que paralelamente hay que mantener la chispa del placer, de las emociones, de los encuentros fuera de lo común.
Cualquier cosa que sea creativa dentro de la relación, puede generar una nueva motivación.
Si la pareja no pudo evitar caer en la rutina, la especialista aconseja que se recuerde cómo eran al principio sus encuentros sexuales, que intenten recuperar esos momentos, y buscar la manera de compartir tiempo solos, sin el compromiso de los hijos o de las obligaciones del día a día.
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La rutina puede generar infidelidad
Por lo general, la infidelidad surge cuando uno de los miembros de la pareja se siente solo, insatisfecho, o abandonado.
Olivero explica que cuando suceden casos de infidelidad hay que hacerle entender a la pareja que la situación fue generada por ambos miembros, porque ambos descuidaron la relación y permitieron que la rutina se apoderara de ellos.
El momento de actuar para que no se pierda la relación es cuando se tiene el alerta de que se está tornando rutinaria la misma, cuando ya no hay nuevos eventos o nuevas emociones placenteras.
Fuente: Lic. Tibisay Olivero Sexóloga y Terapeuta de pareja. Twitter: @tibiolivero