Palidez en la piel, falta de apetito, cansancio, sueño excesivo y pérdida de peso son algunos de los síntomas de la anemia infantil.

“Cuando la concentración de hemoglobina está por debajo del límite de la OMS para la edad, sexo y condición fisiológica se considera anemia y, es infantil, si afecta desde bebés hasta a adolescentes”,  explica Mariana Martínez Quijada, nutricionista de la UCV con especialización en nutrición clínica pediátrica del Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA).

La observación es clave en el diagnóstico. El niño muestra una fuerte debilidad que le impide realizar sus actividades.

anemia infantil

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“La anemia infantil puede ocasionar retardo en el crecimiento y desarrollo motor e intelectual, susceptibilidad a infecciones y disminución de la capacidad para mantener la temperatura corporal”, agrega.

A los niños con anemia les cuesta hablar, beber y masticar debido a inflamación en labios y lengua.

Causas

Las causas de esta condición son  diversas tales como: pérdidas de sangre, disminución de producción o aumento de la destrucción de glóbulos rojos o una combinación de ambos.

Además, en el caso de la anemia infantil, la nutrición está involucrada con los eventos descritos y produce deficiencia de hierro, ácido fólico, vitamina B.

Anemia infantil

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Alimentos aliados

“La dieta equilibrada es vital para combatir la anemia infantil. Eso sí, se recomienda buscar la asesoría de un experto que evalúe al niño. Para obtener una dieta con biodisponibilidad alta de hierro se deben consumir alimentos variados, carnes y productos ricos en vitamina C”, comenta la especialista.

Cabe destacar que, el hierro proveniente de los animales, se absorbe mejor que el de los vegetales. Además, para facilitar su absorción, es preferible mezclarlos con ácidos cítricos.

Prevención

La mejor manera de proteger a sus hijos es a través de la educación nutricional. Conocer la importancia de la lactancia materna, usar fórmulas fortificadas los primeros doce meses, evitar el consumo de leche de vaca antes del año y mantener una dieta balanceada son algunas de las recomendaciones.

“La otra estrategia es la suplementación con sales de hierro por un mes con dosis acorde al peso del niño”, en este caso se debe estudiar la historia para saber si toma medicamentos que pudieran interferir en la absorción del hierro.

Las claves de la mejoría están en el conocimiento, la alimentación y el apoyo profesional.

Contacto: Mariana Martínez Quijada, nutrición clínica pediátrica. marianamartinez14@yahoo.com