¿Puede la desconexión lograr que los niveles de ansiedad lleguen al punto
de afectar nuestra salud?

Desde hace 12 días no tengo conexión a Internet + TV/cable, la conexión que ofrece la empresa gubernamental es tan pobre, que es una ardua tarea hasta enviar un correo electrónico, los esfuerzos por mantenerme en contacto con los acontecimientos que se desarrollan en el país son bastante difíciles, comprar megas o servicio tiene condiciones que aplican y al parecer a mí me las han aplicado todas.

Pero, ¿puede esta desconexión causar daños a la salud? Esa pregunta la responderé haciendo uso no únicamente de la lógica que indica un si por respuesta, sino que también a través de mi móvil investigo todo lo que en el organismo puede significar estar desconectado del mundo en momentos de conmoción y estado de necesidad.

En artículos anteriores pude hablar sin complejos de la nomofobia, y es que el temor a la desconexión se ha convertido en un síndrome del que todos estamos siendo víctimas.

El psicólogo Michael Carr-Gregg de la Universidad e Melbourne afirma que “los ataques de pánico pueden ser frecuentes cuando una persona no puede tener acceso a las comunicaciones que necesita”.

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Otros nos ponemos muy ansiosos y realizamos todo tipo de esfuerzos para localizar una señal que nos ayude a conseguir al menos un poco de información.

desconexión telefónica

Foto referencial

Un estudio más reciente de Silicon Valley indica que el 70% de las mujeres somos mucho más propensas a desesperarnos por no tener acceso a la información de primera mano, podemos incluso sentirnos alteradas porque generalmente usamos un solo dispositivo y los hombres usualmente dos.

El aburrimiento, la sensación de soledad, el contacto limitado con parientes que no comparten el mismo sitio de vivienda o que se encuentran en otros países o ciudades y la comunicación habitual con los hijos, familia y amigos cercanos son los predecesores de síntomas que alteran el PH de la sangre al mantenernos en completo estado de salud física y mental.

Y estos síntomas juntos no pueden verse como una forma de adicción o nomofobia, sino que claramente estamos necesitados de información, por los riesgos que se corren en las calles cuando hay protestas y sus componentes como los gases tóxicos, heridas por encontrarnos en medio de manifestaciones y sus consecuencias que hasta pueden ser mortales en muchos casos, como lo hemos estado observando los últimos meses.

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Desconectados o desinformados

Obligarse a estar separados de la información que tenemos a la mano puede también ser causa para el llamado bullying digital, porque al no estar debidamente informados o claros en los temas que se discuten, ubica a quien esta desconectado en una lista de indiferentes ante los sucesos que estremecen a la opinión pública, que se confunde con la opinión del público, no siendo estas lo mismo.

Estar en grupos de chats y no saber que contestar por la falta de información pudiera convertirse en motivo para burlas o críticas que, sin duda, afectan también el organismo porque nos hace sentir fuera del contexto, aun cuando hacemos esfuerzos por estar dentro de él.

A partir de estos estudios también encontramos un nueva forma de obsesión calificada como FOMO por expertos psicoanalistas y que la conceptualizan como “el miedo a perdernos algo que está sucediendo en las redes” que pueden llevar a sentir que se ha deteriorado nuestra vida social digital y que sin duda afecta mucho más a los usuarios de redes con personalidades introvertidas, que ven esas redes una forma de salir de su anonimato de escapar de sus miedos o vergüenza al hablar en público, lo que las redes evitan porque no tienen rostro o nadie sabe a ciencia cierta si quien habla es en realidad quien aparece en un avatar.

En fin, quizás usted se pregunte al llegar a este punto de esta columna, en que lugar esta su necesidad de conexión, y yo le diría que está muy bien, leer de salud digital es una forma de blindar su salud, pero mantenerse informado en cantidad adecuada también es una forma de dar paso a recuperar la capacidad de socializar y compartir opiniones. La recomendación es no consumir más noticias de las necesarias y dosificar el uso de sus equipos digitales al punto que estos le permitan diferenciar entre estar informado y estar desconectado.

Feliz semana, hasta nuestro próximo encuentro.

Juymar García