Hay una línea divisoria entre una persona dedicada al trabajo, responsable, que le gusta lo que hace… y una persona workaholic o adicta al trabajo. Lo ideal es detectarlo a tiempo y, sobre todo, reconocerlo.

Pero reconocerlo no es tan fácil como parece, así que pon atención a las siguientes características de los workaholic.

El primero en llegar y el último en salir

Puede ser un hecho del cual sentirse orgulloso, pero trabajar horas extras no simboliza explícitamente que trabajarás mejor. Las pausas, los horarios y los cortes intermedios son importantes y tienen una razón para existir: despejar la mente.

No puedes desenchufarte

Aunque resulte difícil, sobre todo cuando se trabaja desde casa,  es necesario para una buena calidad de vida.

Una persona normal estará soñando con estar en la playa mientras trabaja. Un workaholic en la playa vivirá pendiente de todo lo que pasa en la oficina, de si está todo bien o si requerirán su ayuda.

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Te pierdes los cumpleaños de tus amigos

E incluso de tu familia más cercana. Una, dos, tres veces y hasta más.  Cuando ya no sales, y no eres capaz de decirle a tu jefe “No, hoy no puedo quedarme más horas. Tengo planes”….eres un workaholic.

Otra clave es cuando oyes la frase “Nunca te veo” de parte de amigos o familiares. Ni hablar si te lo dice un hijo.

Tu única satisfacción es el éxito en tu lugar de trabajo

Si todas tus virtudes están relacionadas con el ámbito laboral y tu autoestima pasa por ahí, debes tener presente que hay un mundo más allá de esas paredes. Es momento de que las busques.

Hace tiempo que no tienes unas verdaderas vacaciones

Vacaciones simboliza no revisar el correo electrónico, no atender llamados de la oficina, ni siquiera pensar en ello. Es tu momento para librarte del estrés.

Jamás tomas un día por enfermedad

Ni  que te encuentres destrozado por una gripe insufrible, por migraña o contracturas. Nada es lo suficientemente fuerte como para no ir a trabajar. Grave error, trabajar enfermo no ayudará en nada y la recuperación será aún peor.

Estas son sólo algunas de las señales que muestran adicción al trabajo. Si te reconoces en varias de ellas, es momento de que aprendas a colocar límites.

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Fuente: imujer