Me encuentro en Estados Unidos, asistiendo a mi amigo y aliado Bob Mandel en un entrenamiento. Somos 20 personas de distintos lugares del mundo y todos tenemos el mismo propósito: mejorar. Más allá de nuestras historias y de donde venimos, estamos aquí con el gran deseo de transformarnos. Si algo me maravilla del ser humano, es nuestra capacidad de sobreponernos a cualquier experiencia que hayamos tenido, incluso las más dolorosas. Así que si estas viviendo una situación que no te gusta, te digo: tu tienes un poder de cambio, entonces aprovéchalo.

Cambiar de ser víctima a empoderarte

Cuando estamos en una situación desagradable o dolorosa, tenemos dos opciones. La primera de ellas es sentirnos víctimas de esa circunstancia. En ese caso, con frecuencia nos preguntamos ¿por qué a mi? o pensamos: que mala suerte tengo que me toca tal persona o tal experiencia. Cuando tomamos esta elección, pareciera que somos más espectadores de nuestra vida que protagonistas de ella. Por el contrario, la otra opción es asumir la responsabilidad sobre lo ocurrido. Empoderarnos o tomar nuestro poder significa darnos cuenta que tenemos una contribución sobre lo que estamos viviendo. Para nada significa que somos culpables, pero si co-creadores de eso que nos está ocurriendo. Esta opción es mucho mejor, porque te da la posibilidad de aprender sobre lo ocurrido y así cambiar para crear un resultado distinto.

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Este ejemplo es válido tanto para una situación personal, como para algo que ocurra colectivamente. Creo firmemente que nada de lo que experimentamos es fortuito y que estamos unidos por hilos invisibles que nos hacen vivir ciertas experiencias con la finalidad de crecer y evolucionar.

El propósito de la vida es ser felices y para llegar a ello muchas veces tenemos que sanar viejas heridas, cambiar condicionamientos limitantes e incluso liberarnos de tradiciones familiares ya vencidas.

Cada día es una oportunidad para cambiar

La vida es una gran maestra y la verdad es que es simple. Mira tus resultados en las distintas áreas de tu vida. Si te gustan, que bien ¡disfrútalos! Si por otra parte no estás satisfecho(a), pues usa tu poder de cambio. Y lo más maravilloso es que por más que te disguste ese resultado o por más que hayas repetido la misma situación una y otra vez, hoy puedes dar un paso distinto para acercarte a esa vida que quieres.

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En este entrenamiento me acompaña un amigo venezolano muy querido. Cuando lo conocí era una persona con muchas limitaciones económicas. El estaba muy peleado con sus padres y creo que de alguna forma con la vida. No se daba cuenta de que si no se reconciliaba con sus progenitores y se quedaba con lo mejor que ellos le habían dado no podría escribir la historia de éxito que quería para sí.

Ahora es un empresario próspero y compartía en el grupo cuán conmovido estaba al ver su cuenta bancaria en dólares que llegaba a una cifra que hace años se había puesto como meta, pero que al mismo tiempo le parecía muy lejana.

Además, me contó cuán cercano se sentía de su padre, lo bien que le había hecho perdonar la ausencia que de niño sintió con respecto a éste. Ahora le parecía maravilloso visitarlo, pagarle una cirugía e incluso cuidarlo en su recuperación. Quedan muy lejanos esos días donde podría estar con cualquier persona en el planeta, menos con sus familiares más cercanos.

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Para usar tu poder de cambio

1.- Revisa si has tenido el mismo resultado no deseado una y otra vez. La sensación es que cambian los actores, pero la experiencia final es la misma.

2.- Pregúntate: ¿en qué he contribuido con esta situación? o ¿Qué debo hacer distinto para tener otro resultado? A veces la respuesta no llega tan inmediata. Insiste haciendo la pregunta y mantente abierta(o) a ver la respuesta. No pierdas tiempo mirando lo que el otro hizo, no puedes cambiar a los otros, sólo a ti.

3.- Una vez que te das cuenta de lo que quieres mejorar en ti, empieza poco a poco. Define dos o tres acciones concretas que debes llevar a cabo para crear ese resultado que quieres.

4.- Recuerda que aunque te conozcas más o creas haberte dado cuenta de una conducta que te aleja del resultado que quieres, si no actúas distinto, nada va a cambiar. La acción o el comportamiento es el ingrediente final para aprovechar completamente tu poder de cambio.

5.- Busca ayuda especializada que te sirva con herramientas adecuadas para revisar tu situación y mejorarla. Esto te da un panorama más objetivo sobre ti mismo porque te orientará de manera más efectiva en el descubrimiento de tu potencial y así desarrollarlo al máximo para convertirlo en el poder de cambiar.

En ti yace una potestad muy valiosa, la del libre albedrío. Úsalo para decidir mejorar paso a paso y día a día cada una de las área de tu vida. Al final, cuando mires hacia atrás sentirás orgullo por lo que has construido y por la persona en la que te has convertido. Vamos, ¡tú si puedes!

Carla Acebey