Con información de Dr. David Etzioni, Cirugía de colon y recto, Mayo Clinic de Scottsdale, Arizona.

A pesar de que ambas afecciones están relacionadas y que la diverticulosis es un factor de riesgo para la diverticulitis, muchas personas con diverticulosis nunca avanzan a la diverticulitis.

En quienes terminan desarrollando diverticulitis, no queda claro qué causa la afección y, por ello, es difícil saber cómo prevenirla. No obstante, ingerir una alimentación sana y hacer ejercicio con regularidad posiblemente ayude.

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Diverticulosis

La diverticulosis es una afección del tracto gastrointestinal en la que sobresalen de la pared del colon unas pequeñas bolsas llamadas divertículos. La afección es muy común a medida que la gente envejece.

El hallazgo de diverticulosis en la colonoscopia no es raro y, por lo general, tampoco es motivo de preocupación.

La diverticulosis en sí misma no suele provocar ningún síntoma. En raras veces, los divertículos sangran y aparece sangre en las heces. Generalmente se descubre durante una colonoscopia de rutina o en un examen por imágenes realizado por otro motivo, como una exploración por tomografía computarizada.

Una persona puede tener diverticulosis durante años, sin ninguna complicación ni problema. Sin embargo, cuando uno o más divertículos se inflaman, la afección se convierte en diverticulitis.

Diverticulosis diverticulitis

Diverticulitis

Si bien la diverticulosis no suele derivar en ningún tipo de molestia, la diverticulitis puede ser muy dolorosa. Los síntomas comunes incluyen mucho dolor abdominal, así como fiebre, estreñimiento o diarrea, náusea y cansancio.

Un caso leve de diverticulitis tal vez pase por sí solo, sin ningún tratamiento; pero cuando es preciso un tratamiento, los antibióticos y una alimentación líquida o con bajo contenido de fibra puede ser todo lo necesario para resolver los síntomas.

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En casos graves, en cambio, la diverticulitis puede llevar a un desgarre en el colon que permite la fuga de contenido intestinal hacia el abdomen. En tales situaciones, puede requerirse una hospitalización para administrar el tratamiento eficaz, y en algunos casos, tal vez sea necesaria una cirugía de emergencia para reparar el agujero en el colon.

A diferencia de la diverticulosis, la diverticulitis no es común, pues solo alrededor de 5 % de las personas con diverticulosis terminan por desarrollar diverticulitis.

De manera general, la diverticulitis es mal entendida y, desgraciadamente, poco se sabe acerca de lo que conduce a una persona con diverticulosis a desarrollar diverticulitis.

Factores de riesgo

Aunque el poco conocimiento sobre la causa de la diverticulitis haga difícil ofrecer estrategias de prevención, hay algunas pautas que se pueden seguir.

Las personas obesas tienden a desarrollar diverticulitis con más frecuencia que quienes tienen un peso sano; por ello, hacer ejercicio con regularidad y mantenerse en un peso sano puede brindar algún beneficio protector contra la diverticulitis.

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Foto: Alejandro Córdoba

Algunos estudios plantean que la alimentación también desempeña una función, pues las personas cuya alimentación tiene bajo contenido de fibra posiblemente corran más riesgo de diverticulitis; por lo tanto, ingerir una alimentación bien balanceada y con mucha cantidad de fibra puede ayudar a prevenir la diverticulitis.

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Si tiene alguna pregunta o duda acerca de la diverticulosis, consulte a su proveedor de atención médica, quien puede ofrecerle sugerencias basadas en su situación médica personal. Si presenta síntomas que tal vez estén relacionados con la diverticulitis, especialmente dolor repentino en el abdomen, busque atención médica de inmediato.