Dice la pegajosa canción que el sol hace vibrar los cuerpos,
pero ¿es tan bueno el sol como lo pintan…?

Juymar García

Pecas, lunares, despigmentaciones, pigmentaciones no usuales, melanoma… es una cadena que nos debe importar y a la cual debemos hacer minucioso estudio tanto personal como con el especialista dermatólogo en principio.

La gente que gusta mucho del sol o que no puede vivir sin broncearse, de la forma que sea, acude a freírse en aceites o a las camas solares para tener ese tono tan sexy y envidiado en la piel.

Entérese hoy de los riesgos que producen las camas de bronceado y cómo la tecnología ha desarrollado cosas muy buenas, pero también cosas muy malas.

sol melanoma

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Exponerse al sol quizás sea una de las experiencias más deliciosas de las que disfrutamos al aire libre, la vitamina D que ofrece el astro rey. Nuestro cuerpo produce vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Por eso, con frecuencia se denomina la vitamina de la “luz del sol”. La mayoría de las personas satisfacen al menos algunas de sus necesidades de vitamina D de esta manera ya que muy pocos alimentos contienen vitamina D de manera natural.

La luz solar controla el reloj interno del cuerpo regulando el ciclo circadiano de 24 horas de luz y oscuridad. Por lo que, la falta de exposición a la luz solar durante el día puede acarrear problemas de insomnio o falta de descanso nocturno.

La vitamina D es imprescindible para la absorción de calcio y magnesio en los huesos. En la mayoría de los casos el origen de la osteoporosis es la carencia de vitamina D, no de calcio. Pero la vitamina D no sólo fortalece los huesos, sino que también es importante para el funcionamiento de los músculos.

Como dato curioso se estima que se podría ahorrar del 25 al 50 % del presupuesto dedicado a asistencia médica si la población tuviera niveles adecuados de vitamina D y esta la produce la luz solar en el cuerpo humano.

Lo que nos cura una cosa, puede matarnos por otra

Sabiendo que la vitamina D es vital para mantener una salud ósea por mayor tiempo, y para que otras vitaminas se adhieran al cuerpo, encontramos que muchos tratamientos de belleza para lograr el bronceado pudieran estar incidiendo en el número de pacientes reportados con cáncer de piel (melanoma) que no es un cáncer producido por la exposición al sol, sino la suma de esta explosión solar más la aplicación de ciertos productos que dejan filtrar el rayo perjudicial que brinda la luz natural.

Siendo así, debemos entender que el riesgo tiende a triplicarse cuando la exposición a los rayos de una cama de bronceado más los productos necesarios para que sea efectivo el bronceado están aumentando el número de pacientes con enfermedades de piel.

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El profesor Harry Moseley, de la Universidad de Dundee en Escocia, es el autor del último estudio de uso de las camas solares y refirió lo siguiente: “Encontramos que, si una persona de entre 20 y 35 años usa una cama solar por un promedio de ocho minutos una vez a la semana, su riesgo de tener un tipo específico de cáncer a los 55 años se duplica”.

camas de bronceado

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Bronceado tecnológico, que no es lógico

Las conclusiones del estudio significan que el uso de camas solares duplica la probabilidad de que se desarrolle cáncer. Es como tirar un dado. La probabilidad de que salga un seis es de una de cada seis veces, pero si esta probabilidad se duplica, será dos de cada seis veces.

Defensores de este método de bronceado salen en defensa de las camas exponiendo que son seguras si no hay quemaduras, pero este argumento pierde fuerza con el nuevo estudio que concluye en que es la simulación al rayo lo que hace daño.

La gente debe estar informada de los riesgos antes de tomar una decisión y no arriesgarse si su piel es blanca propensa a pecas, lunares o pig/des, pigmentaciones o despigmentaciones que se pueden observar a simple vista en hombros, espalda, cara, brazos y piernas.

La recomendación siempre será la misma, no debemos intentar nuevos productos sin informarnos y mucho menos sin antes haber efectuado un reconocimiento médico. Los bloqueadores y protectores, solares son los mejores aliados para disfrutar de la luz del sol y sus beneficios para huesos y músculos, además de su aporte de vitamina D. No exponga su piel.

Evolución de la cadena de bronceado hasta el cáncer de piel

Evolución de la cadena de bronceado hasta el cáncer de piel. Imagen referencial

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Hasta la próxima semana.

Juymar García