Por Dra. Katie Hunt, Radiología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota

Las imágenes moleculares de las mamas y la mamografía tridimensional, también llamada tomosíntesis, permiten a los médicos ver más claramente dentro de las mamas de lo que podrían con la mamografía normal; sin embargo, la forma en que se obtienen las imágenes de las mamas es diferente entre ambos exámenes.

Tomosíntesis o mamografía tridimensional

La tomosíntesis es un examen anatómico. Eso significa que el cáncer se ve dependiendo de los cambios producidos en la anatomía de la mama. La realización de la tomosíntesis es igual a la de la mamografía normal, porque también se comprime el seno y los rayos X atraviesan la mama para obtener las imágenes del tejido mamario.

No obstante, en lugar de obtener una imagen formada por placas tomadas desde arriba, desde abajo y de un lado a otro, como en la mamografía tradicional, la mamografía tridimensional toma múltiples imágenes finas de las mamas.

El método tridimensional permite analizar el tejido mamario capa por capa y eso reduce la superposición del tejido, que es una razón común por la que se solicita a una mujer que regrese nuevamente para obtener más imágenes después de una mamografía normal.

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mamografía

Imagen cortesía de Mayo Clinic

Las investigaciones revelan que la tomosíntesis puede detectar más cáncer de mama que la mamografía normal.

Es conveniente para las mujeres con tejido mamario denso porque las imágenes finas facilitan ver un cáncer a través de la densidad del tejido mamario.

Imágenes moleculares

Las imágenes moleculares de las mamas también han demostrado ser valiosas para las mujeres con tejido mamario denso. La combinación de las imágenes moleculares de las mamas con la mamografía normal permite detectar más cánceres en las mujeres con tejido mamario denso que solo con la mamografía.

Sin embargo, las imágenes moleculares de las mamas son diferentes a la mamografía tridimensional porque se trata de un examen funcional, no anatómico. Eso significa que la imagen producida muestra las diferencias en la actividad tisular.

En las imágenes moleculares de las mamas, un tejido con más células activas, como es el cáncer, se enciende o aparece más brillante que el tejido normal y menos activo.

Antes de que empezaran los exámenes con imágenes moleculares de las mamas, se inyectaba en una vena del brazo un rastreador radioactivo con una sustancia que era velozmente absorbida por las células de rápido crecimiento, como son las células cancerosas, y luego se examinaba la mama con una cámara especial.

El examen con imágenes moleculares de las mamas dura, en la mayoría de las mujeres, alrededor de 40 minutos, tiempo en el que la mama está comprimida ligeramente, apenas suficiente para mantenerla en su sitio.

Cuando los médicos hablan acerca del cáncer detectado mediante los exámenes por imágenes, la cantidad a la que hacen referencia se basa en el número de cánceres descubiertos entre 1.000 mujeres examinadas.

Las imágenes moleculares de las mamas encuentran alrededor de 8 cánceres más por cada 1.000 mujeres examinadas que la mamografía normal, lo que representa alrededor de 270 % de aumento en la capacidad de detección del cáncer.

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Mamografías

Foto referencial

La tomosíntesis, o mamografía tridimensional, encuentra alrededor de 1 o 2 cánceres más por cada 1.000 mujeres examinadas que la mamografía normal, lo que representa alrededor de 30 % de aumento en la capacidad de detección del cáncer.

Hablan las cifras

Pese a que en ningún estudio controlado se ha comparado directamente a las imágenes moleculares de las mamas con la mamografía tridimensional, las cifras plantean que las imágenes moleculares de las mamas detectan más cánceres que la mamografía tridimensional.

Sin embargo, eso no significa que toda mujer con tejido mamario denso tenga que someterse a las imágenes moleculares de las mamas ni a la tomosíntesis. Ambos exámenes conllevan la posibilidad de que luego se requieran más estudios, porque tal vez lo que muestran no es cáncer y son falsos positivos.

Una mujer debe sopesar la probabilidad de requerir más estudios y de realizarse una biopsia, que puede mostrar un resultado normal o benigno (no de cáncer), frente al beneficio de tal vez descubrir un cáncer que la mamografía bidimensional no permite ver.

Si usted no está segura acerca de cuál examen por imágenes de las mamas es mejor en su caso, consulte la opinión de su médico. Juntos podrán decidir qué otros exámenes son los más adecuados para su situación.