Uno de los trastornos que cada día aumenta en la población mundial es la depresión. Sin embargo, poco se conoce acerca de los tipos o modalidades de estas crisis emocionales que pueden afectar a niños, jóvenes y adultos. Existe una que por los síntomas muchas veces pasa desapercibida incluso para las personas que la sufre, hablamos específicamente de la depresión encubierta.

Alrededor del mundo son muchas las personas que padecen de dicho trastorno. No obstante, son pocas las que están enteradas. Dicho problema es una condición mental y emocional que si no se trata como debe ser puede volverse una patología muy compleja. Eso sin contar con todos los efectos colaterales que eventualmente genera en el ámbito social y en la salud física.

depresión encubierta

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Querer mantenerte en la rutina, una señal de depresión encubierta

Es natural del ser humano querer mantener activas las rutinas diarias. Ya que si cada día fuera totalmente diferente, el cuerpo y la meta gastarían mucha energía al tener que adaptarse constantemente. Es decir, la rutina es positiva cuando tiene que ver con esas acciones sencillas a las que no vale la pena buscarles un nuevo enfoque.

La rutina se vuelve problemática cuando produce aburrimiento o cuando hace que todo permanezca estancado. Hay depresión encubierta si esa forma rutinaria de vivir no genera bienestar. Cuando cualquier cambio produce rechazo o irritación. Pero el problema realmente empieza a surgir cuando se toman actitudes de “dejar pasar” el tiempo por falta de interés o de confianza en los cambios.

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Recurrir a la mentira con frecuencia

Mentir de manera recurrente sobre temas simples podría también estar asociado con una depresión encubierta por lo que puede ser una señal de alerta. Si al realizar preguntas simples como: “¿Cómo estás?” y es respondida con el típico “bien” aunque este lejos de ser cierto. Asimismo, si se les dice que están “apagados” dirán que están cansado. Es decir, evitan a toda costa decir su estado anímico y de salud, muchas veces inventando historias sobre lo que hacen en sus tiempos libres.

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Es habitual que manejen alguna excusa cuando se les propone algún plan. Temen las reuniones sociales, y aunque les pese la rutina, temen hacer algo diferente a lo habitual. No quieren que los demás sepan realmente cómo están. Lo ocultan deliberadamente porque, en el fondo, saben que algo no anda bien y quieren esconderlo.

Sentir incomodidad al estar acompañado

Si eres de las personas que se sientes incomodos o molestos cuando tienen a alguien cerca, es posible que sufras de una depresión encubierta. Este tipo de personas por lo general tienden a ser solitarias. También les cuestan establecer una conversación de forma natural. Sus temas suelen tener un contenido superficial y/o artificial. Además que les cuesta entrar en confianza, por lo que evitan que otros intenten pasar la barrera comunicativa y conocer sobre su vida más personal. Sin embargo, pueden ser simpáticos y hasta risueños.

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Consumo excesivo de algunas sustancias

Otro de los síntomas que advierte sobre una depresión encubierta es el consumo de cualquier sustancia estimulante. Quien padece de este problema busca, sin darse cuenta, compensar su sensación de vacío y desinterés a través de estímulos químicos y biológicos que les permitan sentirse un poco mejor.

Lo frecuente es que comiencen a consumir alcohol, comidas con alto nivel de azúcar o cafeína en exceso. Estas tres sustancias brindan una estimulación que se percibe como necesaria.

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En la depresión encubierta también aparecen otros síntomas como dificultades para dormir, cambio en los hábitos alimenticios y sensación de vacío de haber sido abandonado, falta de interés en la mayoría de las actividades y molestias gastrointestinales.

Si conoces a alguien que muestre varios de estos síntomas, lo primero que deberás hacer es prestarle atención, respetando la distancia en todo momento. Si es tu caso, tómalo muy en serio y recurre cuanto antes a buscar la ayuda de un especialista.

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Con información de: lamenteesmaravillosa.com