Lunes 27 Febrero 2017
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Redacción A Tu Salud

En Navidades es usual sentir depresión, que podría ser conocida como depresión navideña, sobretodo con la llegada de sus fiestas.

Si bien lo habitual y lo común es disfrutar de una navidad feliz, es viable que muchas personas no vean en estas fiestas tan populares la mayoría de esos sentimientos que originalmente rodean estos días navideños.

La Navidad, por ejemplo, es considerada como una época feliz para muchas personas; como un instante único en el que divertirse de unos buenos ratos de paz y armonía en compañía de nuestros seres queridos.

Pero, para otras personas, la Navidad puede no ser todo lo especial que se podría llegar a esperar. Echar de menos a nuestros seres queridos en Navidad tiende a ser uno de los sentimientos más frecuentes, especialmente cuando éstos ya no se encuentran entre nosotros.

También puedes consultar: El perdón el mejor regalo de Navidad para ti

El estrés navideño en los últimos años tiende a ser del mismo modo bastante frecuente. Las prisas por hallar el regalo perfecto o inclusive dejarlo todo para el último instante logran causar tensión y ansiedad fácilmente evitables.

Especialmente tanto echar de menos a nuestros seres queridos como el estrés puede causar la aparición de la conocida como depresión navideña (o síndrome de la depresión navideña). Igualmente causada por el no cumplimiento de aquellos ideales que todo ser humano puede perseguir durante esta época: felicidad y gozo, alegría, compañía y abundancia en todos los aspectos.

Síntomas de la depresión navideña
  • Tristeza y melancolía al llegar la Navidad.
  • Nostalgia exagerada.
  • Frustración al no contar con lo que supuestamente otros sí tienen.
  • Pensamientos negativos.
  • Tristeza por la ausencia de otra persona.
  • Apatía ante los festejos de esta época.
  • Cómo evitar o solucionar la depresión navideña.

También puedes consultar: ¿Sin pareja? Superar la presión en Navidaddepresion

Si te sientes triste, melancólico/a y apagado en una época como la navideña, es fundamental que tomes nota de los siguientes consejos…

Consejos básicos
  1. Expresa esas emociones negativas o conflictivas que puedas sentir en estos momentos. Un amigo o un familiar pueden serte de gran ayuda.
  2. Levanta tu estado de ánimo con actividades que te ayuden a desconectarte y a sentirte mejor contigo mismo/a.
  3. Trata de rodearte de personas positivas.
  4. Evita cualquier situación negativa o de conflicto que pueda influir en tu estado actual.
  5. Realiza actividades de caridad (como actividades de caridad) pueden ayudarte a sentirte mejor mientras haces algo por los demás.
  6. En cualquier caso, si sientes que estos consejos no logran ayudarte, no dudes en buscar ayuda de un psicólogo o terapeuta.

Fuente: Naturpsico

Redacción A Tu Salud

La época navideña produce una mezcla de sensaciones, que van de alegría, pasando por la nostalgia, y en gran parte, por el estrés. Para que no te angusties en estas fiestas, aprende a regocijarse felizmente de la Navidad.

También puedes consultar: El perdón el mejor regalo de Navidad para ti

5 consejos para una Navidad sin estrés

Cuando estamos en pleno auge prenavideño, algunas personas lo ven como una época alegre y emocionante, pero muchas otras se abruman y lo consideran un período estresante e inclusive deprimente.

Si estás tan ocupada y pendiente de cada pormenor que te angustias y olvidas lo significativo (divertirse), si desatiendes tus propias necesidades sólo porque son unas fechas establecidas, estas cinco sugerencias te serán útiles para suprimir el agobio y comenzar a disfrutar:

Date un capricho todos los días

Este año, asegúrate de que sacas tiempo para ti y de que todos los días posees algo que esperar con ganas. Todos los días. Un paseo, un rato leyendo, un baño relajante, salir con amigos o con tu pareja, ver una película, lo que más te guste y te relaje. No debe ser caro y no tienes que utilizar mucho tiempo, con 10 minutos basta. Por supuesto, si puedes estar más tiempo mejor. Hazlo y notarás la diferencia en la energía que tienes.

Haz sólo lo que te guste

Haz solamente aquello que te suministre alegría y satisfacción, que te haga sentir bien. Parece sencillo, pero no lo es. Solemos aceptar invitaciones e ir a sitios donde no deseamos ir, o hacemos actividades que no sólo no nos compensan sino que nos estresan. A partir de ahora, y fundamentalmente en estas fechas de compromisos, acepta sólo lo que sepas que vas a divertirte. Pregúntate “¿Realmente quiero hacer esto? ¿Me va a proporcionar algún tipo de satisfacción?” Si no es así, recházalo, recuerda, no estás rechazando a la persona, sino a la circunstancia o actividad específica, es importante que no se te olvide esto.navidad

Olvídate de la perfección

Esencialmente en estas fechas es significativo aceptar que es imposible que todo salga perfecto y según tus planes, y está bien. Hazlo lo mejor que puedas y no te desesperes si a tu primo no le gusta tu regalo o si la cena no sale como habías planeado. Recuerda que lo significativo es pasarlo bien, a ser posible con la compañía de tu familia y, si eres creyente, celebrar las tradiciones navideñas y recordar el verdadero significado de la Navidad.

Redescubre el significado de las fiestas

¿Qué es lo que hace de la Navidad algo especial para ti y tu familia? ¿Cómo puedes hacer que este año sea realmente especial? Pregúntate a ti misma y pregunta a tus seres queridos qué es lo que más le regocijan en esta época. Puede que descubras que no es lo que esperabas, tal vez no les importe tanto qué hay de cena y gocen más adornando el árbol. Investiga qué les gusta y céntrate en eso, inclusive puedes empezar nuevas tradiciones. Te sentirás mejor, te estresarás menos y simplificarás las cosas.

Regálate unas vacaciones

Si bien sólo sean unos días para estar con tu familia o disfrutar y relajarte de la forma que desees. Principalmente si te cuesta desconectar o no eres capaz de descansar sin sentirte culpable, date ese placer y goza de estas bien merecidas vacaciones.

También puedes consultar:  Dile adiós a los agobios y al estrés

Fuente:  Comohacerpara

Redacción A Tu Salud

TRISTE-EN-NAVIDAD

En Navidades es usual sentir depresión, que podría ser conocida como depresión navideña, sobretodo con la llegada de sus fiestas.

Si bien lo habitual y lo común es disfrutar de una navidad feliz, es viable que muchas personas no vean en estas fiestas tan populares la mayoría de esos sentimientos que originalmente rodean estos días navideños.

La Navidad, por ejemplo, es considerada como una época feliz para muchas personas; como un instante único en el que divertirse de unos buenos ratos de paz y armonía en compañía de nuestros seres queridos.

También puedes consultar: ¿Sabe cómo vencer el estrés en esta época navideña?

Pero, para otras personas, la Navidad puede no ser todo lo especial que se podría llegar a esperar. Echar de menos a nuestros seres queridos en Navidad tiende a ser uno de los sentimientos más frecuentes, especialmente cuando éstos ya no se encuentran entre nosotros.

El estrés navideño en los últimos años tiende a ser del mismo modo bastante frecuente. Las prisas por hallar el regalo perfecto o inclusive dejarlo todo para el último instante logran causar tensión y ansiedad fácilmente evitables.

Especialmente tanto echar de menos a nuestros seres queridos como el estrés puede causar la aparición de la conocida como depresión navideña (o síndrome de la depresión navideña). Igualmente causada por el no cumplimiento de aquellos ideales que todo ser humano puede perseguir durante esta época: felicidad y gozo, alegría, compañía y abundancia en todos los aspectos.

También puedes consultar: ¿Solo en Navidad?

Síntomas de depresión en Navidad 
  • Tristeza y melancolía al llegar la Navidad.
  • Nostalgia exagerada.
  • Frustración al no contar con lo que supuestamente otros sí tienen.
  • Pensamientos negativos.
  • Tristeza por la ausencia de otra persona.
  • Apatía ante los festejos de esta época.
  • Cómo evitar o solucionar la depresión navideña.

Si te sientes triste, melancólico/a y apagado en una época como la navideña, es fundamental que tomes nota de los siguientes consejos básicos que te proponemos a continuación:

Consejos básicos
  1. Expresa esas emociones negativas o conflictivas que puedas sentir en estos momentos. Un amigo o un familiar pueden serte de gran ayuda.
  2. Levanta tu estado de ánimo con actividades que te ayuden a desconectarte y a sentirte mejor contigo mismo/a.
  3. Trata de rodearte de personas positivas.
  4. Evita cualquier situación negativa o de conflicto que pueda influir en tu estado actual.
  5. Realiza actividades de caridad (como actividades de caridad) pueden ayudarte a sentirte mejor mientras haces algo por los demás.
  6. En cualquier caso, si sientes que estos consejos no logran ayudarte, no dudes en buscar ayuda de un psicólogo o terapeuta.

Fuente: Naturpsico

Equipo de Redacción A Tu Salud

En este tiempo del año la tristeza se liga con los cierres de ciclos, y esas emociones pueden ser más intensas si las personas son propensas a la depresión.

Los sentimientos de alegría o decaimiento que las personas descubren a fin de año dependen, en parte, del balance que suelen hacer sobre sus éxitos, fracasos o pérdidas, pero no debe confundirse con depresión o un trastorno afectivo estacional.

La coordinadora del Programa Institucional de Tutorías de la Facultad de Psicología de la UNAM (México), Verónica Alcalá Herrera, recalcó la importancia de utilizar el término depresión de forma correcta, pues en ocasiones se utiliza de forma indistinta para referirse a un estado de ánimo normal y a la enfermedad que exhorta tratamiento psicológico.

En los meses con días más cortos, con menos de ocho horas, las personas se deprimen, pero en verano y primavera, cuando duran alrededor de 15 horas, no presentan esa conducta y esa situación en esas zonas del planeta suele ser periódico.

El esclarecimiento fisiológico es que al entrar en la retina, la luz va al hipotálamo (donde se aloja el núcleo supraquiasmático, un reloj endógeno) y desencadena la producción melatonínica nocturna.

Lea también: Descubre el estado de tus emociones con la musicoterapia

La especialista en psicobiología relató que hay países donde en esas dos estaciones se aporta poca luminosidad, ya que amanece a las 8:00 horas y anochece a las 16:00 horas.

“Aunque sea un periodo diurno, el cerebro genera melatonina y provoca sueño y ganas de descansar, además, echa a andar una serie de circuitos que disminuyen los niveles de serotonina, sustancia asociada al procesamiento del afecto en la depresión”, expuso.

Alcalá Herrera reveló que no todas las personas son sensibles a esta condición de ausencia solar.

Depresión o tristeza?

Asimismo, recalcó la necesidad de distinguir la depresión de la tristeza para que se brinde la atención adecuada en cada caso.

El trastorno depresivo perjudica las esferas personales, laborales, sociales y cognitivas a tal grado que los afectados dejan de ser funcionales.

Quienes padecen depresión tienen síntomas severos de cansancio, sensación de abandono, no disfrutan, sienten que no valen nada, se aíslan, no desean hacer sus labores diarias, presentar alteraciones del sueño y bajan o suben de peso, lo que los incapacita para llevar una vida adecuada en lo colectivo.

“Esto no es lo mismo que una tristeza de final del año, asociada a cierres de ciclos. Si los individuos tienen tendencia a no solucionar sus dificultades o a dar por finalizadas determinadas etapas se sentirán con ánimo bajo en diciembre”, recalcó.

No es recomendable negar las dificultades, evadirlos, enojarse, decaerse, no hacer nada o pensar que todo se solucionará por sí mismo.

“Hay alternativas más productivas como pedir ayuda, tener una actitud positiva, angustiarse menos, ocuparse más y trabajar en la autoestima; es decir, podemos aprender a manejar nuestros problemas”, expresó.

LEa también: Cómo transitar sanamente las emociones aflictivas

Fuente: Elsiglodedurango

Equipo de Redacción A Tu Salud

Para pasar solo la Navidad, la clave es reconocer la situación, no concentrarse en el malestar y buscar alternativas para disfrutar de las fiestas

La Navidad es un momento de compartir, recordar y plantear cambios para el año que empieza, pasar momentos con los amigos y la familia, adornar la casa y contagiarse de los mensajes de optimismo e ilusión. Pero ¿cómo enfrentar estas fechas lejos de casa?

Muchas personas pasarán estas navidades lejos de sus seres queridos, ya sea por motivos de trabajo, mudanza, separación…, incluso hay quienes optan por tomarse estas fechas para irse de vacaciones y la pasan lejos de casa.

Según expone Mariola Bonillo, psicóloga sanitaria del Centro de Psicología Área Humana de Madrid, las Navidades son un tiempo de celebración de todo lo hecho durante el año y un buen instante para generar nuevas ilusiones para el año que se avecina.

Por eso se origina un fenómeno de contagio emocional que crea emociones positivas en quienes comparten estos instantes, pero que puede inducir el efecto contrario en quienes por diferentes escenarios no pueden participar de este reencuentro que presumen las fiestas navideñas, lo que da lugar a tristeza, desesperanza y frustración por no poder estar con los seres queridos.

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“La clave es siempre aceptar la situación, no centrarse en el malestar y buscar alternativas para disfrutar de las fiestas. Al igual que se pasan otros momentos importantes del año en soledad, también las navidades pasarán, depende de la importancia que le demos, hay que pensar de forma más positiva y realista y no cerrar puertas”, Indica Bonillo.

Para la especialista es normal sentirse mal y no es imperativo sentirse bien porque sea Navidad pero rechazar el poder divertirse de las celebraciones tampoco es saludable. “No hay que centrarse en el malestar y la soledad y afrontarlo de manera activa y buscar alternativas positivas. Es normal sentir tristeza pero por un tiempo limitado para luego cambiar y buscar las vías para disfrutar de estas fechas”, explica.

En estos asuntos lo mejor es emplear estrategias cognitivas, pensamientos y mensajes realistas, trazarse cuestiones sobre con quién quedar y qué vamos a cenar. “Las emociones dependen de los pensamientos y si nos proponemos estar mejor lo podemos conseguir”, respalda Bonillo que señala además las siguientes estrategias:

  1. Aceptar la situación y no dramatizar: depende de la importancia que le demos, hay que aceptar cómo van a ser las fiestas en esta época y enfrentarlas de forma activa. No hay que dramatizar las circunstancias sino normalizarla al máximo, actuar, pensar y organizar las fiestas a nuestro gusto, dejarse llevar por el instante y buscar personas para compartir las fiestas. La Navidad es para pasarla en familia pero hay alternativas.
  2. Apoyarse en los seres queridos y contarles la situación: compartir así con ellos la experiencia, quedando para verse por videoconferencia por Internet, hablar por teléfono con el resto de miembros de la familia cuando estén reunidos, preguntar la hora a la que cenarán y cenar a la misma hora y si es viable hacerlo por videoconferencia. “Es normal sentirse mal pero hay que reponerse ante esa sensación y buscar alternativas”, resalta Bonillo.
  3. Buscar actividades centradas en uno mismo: preparar la cena y comprar aquellos alimentos con los que más se saborea, centrándonos en cómo nos sentimos y buscar entretenimientos pero también buscando tiempo para descansar.
  4. Evitar conductas que perjudiquen: como tomar alcohol o estar aislado, hay que buscar la compañía de los otros compañeros de trabajo, amigos, etc., aquellas personas que estarán cerca si bien no sean la familia pero sí un grupo de apoyo
  5. Permitirse los momentos de bajón: es normal sentirse mal pero hay que limitarlo en el tiempo, se logran pasar las fiestas bien y darse permiso para pasarlo bien.

El trabajo puede ser una forma también de evasión, si estos días de Navidad no se consiguen compartir con la familia se puede ser solidario con algún otro compañero al que cambiar el turno de trabajo para que pueda pasar la noche o el día con su familia.

Fuente: Ine

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Por. Equipo de redacción A Tu Salud

Un evento traumático suele generar sentimientos profundos y bien enraizados que, dependiendo de su naturaleza, pueden ser de temor, confusión, dolor  o una combinación de emociones. “Los sentimientos de dolor por un trauma son complejos y abarcan muchos retos y reacciones, tanto emocionales como físicos. A fin de poder brindar apoyo a quien sufre, primero hay que entender los matices del dolor”, comenta Jessie Wolf,  trabajadora social independiente de Clínica Mayo.

Wolf explica que el dolor fruto de un trauma consiste en aquel período de pesar, aturdimiento, culpa e ira que puede derivar de la muerte de un ser querido, sea debido a una enfermedad, un accidente o un acto de violencia, como el abuso doméstico o un asesinato. A muchas personas que pierden a varios familiares y/o amigos, o enfrentan la muerte de un hijo, tenga la edad que tenga, el trauma sufrido puede conducirles a un estado de dolor.

¿Cómo se siente el dolor fruto de un trauma?

El dolor por un trauma puede manifestarse en el cuerpo en forma de mayor sensibilidad visual, auditiva y táctil, menos apetito y alteraciones en el sueño, tales como incapacidad de conciliarlo o pesadillas.

Desde el punto de vista emocional, una persona en sufrimiento puede presentar más agresividad o irritabilidad, aparte de sentimientos profundos de tristeza, culpa o auto imputación de la responsabilidad.

Es muy posible que la memoria de esa persona tampoco funcione bien y olvide cosas, llegue tarde a las citas o no recuerde ningún detalle durante las semanas o meses posteriores a la muerte del ser querido.

La gente suele describir ese período de sufrimiento como una obnubilación o un ofuscamiento.

Quienes atraviesan por un período de dolor debido a un trauma a menudo sienten que el tiempo no pasa o que se detiene por completo.

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¿Qué se le puede decir a quien sufre?

La persona que sufre a consecuencia de un trauma puede aislarse porque le resulta muy difícil hablar con la gente. Con el afán de ayudar a quien sufre a sentirse mejor, muchas personas presentan sus condolencias con frases como “está en un lugar mejor”, “todo ocurre por alguna razón”, “no te sientas culpable” o “no fue tu culpa”; sin embargo, esas palabras minimizan los sentimientos de la persona y no promueven la conversación. Hacer preguntas, en cambio, crea un ambiente propicio para el diálogo.

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¿Cómo se puede apoyar a quien sufre?
  • Asegúrese que las necesidades básicas de la persona estén atendidas, pero no intente obligarla a comer, beber ni dormir. Déjele saber que todas esas alternativas están a su alcance, cuando él o ella se encuentren listos.
  • Ofrezca apoyo con su presencia, pero no intente arreglar la situación. Reconozca los sentimientos de la persona y evite decirle que no sienta lo que está sintiendo. Cuando uno le dice a alguien lo que debe sentir, esa persona puede ya no desear compartir sus sentimientos. Todo lo que siente esa persona es normal.
  • Con los niños, responda las preguntas a un nivel adecuado para la edad. Si tiene dudas y el niño no es su hijo, consulte con los padres antes de responder. Igual que con los adultos, permita que el niño comparta sus sentimientos, reconozca lo que siente y simplemente escúchelo, sin intentar arreglarlo todo.
  • No acelere el período de sufrimiento. El dolor no sabe de tiempo y no puede apresurarse. La pérdida de un ser querido siempre formará parte de la persona, pero a medida que pasa el tiempo, el dolor posiblemente se sienta de manera diferente. En algunas personas, sin embargo, el dolor no cambia pese al transcurso de muchos años.
  • Permita que la persona recuerde o rememore a su ser querido de la manera que le parezca más adecuada. Algunas prácticas comunes son los rituales funerarios, las prácticas espirituales, poner fotografías en la casa, hablar sobre el ser querido, escribirle una carta, encender una vela en su memoria o hacer un álbum con recortes.
  • Busque un profesional de la salud mental cuando usted u otra persona necesiten o deseen un profesional para procesar la situación, o si existe preocupación por la seguridad quien sufre.

Equipo A Tu Salud

Con frecuencia el desencuentro de pareja se atribuye a factores como la economía, las carencias, el estrés o la política. Según Guillermo León, coach, consultor de parejas y familia más conferencista internacional, este tipo de dificultades se utilizan para enmascarar aspectos que no funcionan en la relación, y hay que tomar responsabilidad sobre la situación si realmente se desea mejorarla ¿Cómo? Descúbrelo en el siguiente video:

Guillermo León señala que “el problema radica en que se usan los conflictos como el estrés y las colas para de alguna manera enmascarar las cosas que no funcionan en la familia. Estamos en una nueva etapa en la que tenemos que hacernos responsables de nuestro bienestar, la sexualidad. Debemos tener presente que nuestra casa y la familia es como el templo, donde debemos dejar los problemas al entrar. Debemos erotizar las relaciones y especialmente encontrar el equilibrio donde vivo y tengo encuentros íntimos para recuperar mi cuerpo, mi bienestar, para mi placer y luego el placer con la pareja”.

A su vez, indica que primero debemos tener confianza absoluta con nosotros mismos y hacernos cargo de nuestro bienestar, lo que significa que al entrar a nuestro espacio hacemos un trabajo de memoria selectiva donde mi espacio es mi templo, es mi territorio y mantengo una comunicación fluida con la pareja.

Fuente: ATS

También puedes consultar: Como utilizar el Internet para nuestro bienestar

 

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Equipo de Redacción A Tu Salud

Todas las relaciones de pareja evolucionan. Es obvio que una relación normalmente ya no tiene la misma pasión cuando inicia que cuando ya está más consolidada y hay un compromiso verdadero con el otro, por ambas partes. En esa transición, muchas parejas padecen el llamado estrés post romántico.

Este síndrome surge, en cierto modo, en la teoría triangular del amor, una teoría de Sternberg en la que clasifica las relaciones de pareja en tres fases y donde estudia la transición que se origina entre el amor romántico y el amor consumado y que afirma que las relaciones evolucionan desde la pasión al compromiso y es justo ahí donde se puede desarrollar dicho estrés post romántico.

Pasados unos 12-18 meses el cerebro deja de producir esa química fundamental que nos hace sentir atracción y libido sexual por el otro. Esto es algo que surge en un corto lapso de tiempo y es justo ahí cuando este síndrome puede aparecer.

Para nada implica que las parejas dejen de quererse, sino que sencillamente tipo de amor que se profesan evoluciona hacia otro estado que se ha de aceptar y comprender como algo natural o, de lo contrario, se puede terminar destruyendo a la propia pareja.

Según esta teoría, es la propia naturaleza la que se asevera que no estén completamente enamorados. Es en esta fase en la que se originan mayores rupturas y es aquí cuando precisamente hay que pretender que la relación sea más fuerte porque sólo cerca de un 15% de las parejas son realmente incompatibles. Saberse adaptar es la clave para seguir juntos.

Fuente: nosotras

Equipo de Redacción a Tu Salud

Luz María Peniche, psicoanalista con 23 años de experiencia trabajando con niños, adolescentes y sus familias explica que el manejo de las emociones se aprende en casa, por lo que es significativo que los papás aprendan a validar los sentimientos de sus niños en lugar de reprimirlos. Motivado a que desarrolla la inteligencia emocional de los pequeños.

Añade que, aunque hay emociones que solemos reprimir porque no nos gustan, todas tienen una función específica para la adaptación de los niños al medio.

En el marco a la entrevistada de la publicación de su libro Entender las emociones (Grijalbo), la psicoterapeuta expone que tanto padres como hijos tienen que sentir, reconocer, verbalizar y dejar ir las emociones.

“Hay una idea errónea de que todas las mamás deben sentir amor por sus hijos todo el tiempo, pero las que somos mamás sabemos que de repente los quieres ahorcar cuando hicieron una travesura muy fuerte. “A las mamás les da culpa y dicen: ‘¿Cómo voy a odiar a mi hijo? Pero no pasa nada. Si te puso tinta china en la alfombra blanca lo alucinas en ese momento, así que es necesario que proceses la emoción y te des permiso de sentirte enojada. Cuando la emoción baje y te tranquilices entonces defines una consecuencia para lo que hizo”, expresa.

El sencillo hecho de decir lo que sentimos nos descarga, recalca Peniche, y colocar las emociones en palabras precisa de un proceso cognitivo complejo que se aprende desde la infancia.

El lado complejo de las emociones infantiles 

Los niños van aprendiendo poco a poco cómo se siente la tristeza o el coraje, pero en inicio no saben qué está pasando, por eso cuando un niño tiene una emoción fuerte simplemente se tira al suelo, llora y hace un berrinche.

Uno de los errores más frecuentes los padres es minimizar las emociones de los niños haciendo comentarios como: “esa no es una buena razón para llorar”.Esto les elimina la posibilidad de procesar la emoción y les enseña que sencillamente hay que bloquearla, lo que sin duda les acarreará dificultades, destaca la especialista.

Casos reales

Cuando un niño revela una emoción se debe validar lo que está sintiendo y ayudarle a reconocer la emoción verbalizándola. “Si tu hijo llega a contarte que el amigo le robó el sandwich y por eso lloró, lo que tienes que decirle es: ‘claro, lloraste porque estabas triste, porque debe ser horrible que tu amigo te robe tu sandwich’, sugiere la especialista.

“Después proponer una conducta asertiva como decirle al niño: ‘No me gustó que me robaras mi sandwich, así que no quiero que vuelvas a hacerlo nunca’. Aunque no podemos controlar la conducta de los demás, lo que importa es que el niño se descargue de las emociones negativas”, ejemplifica.

En este aspecto, es preciso concretar soluciones necesarias para casos reales que pudieran estar atormentando la vida del menor.

También puedes consultar: Un beso apasionado ayuda a la salud física y emocional

Fuente: debate

Equipo de Redacción A Tu Salud

“El sexo, con lo maravilloso que es, puede ser superficial (…) Besar, en cambio, es íntimo: te encuentra justo allí en el espacio de tu alma. Es una forma preciosa de expresar y recibir amor y afecto”, asevera la escritora estadounidense Andréa Demirjian, autora del libro Kissing, en una entrevista con CNN.

El beso es ante todo placer. “Te relajará, restablecerá y revitalizará. Los químicos del cerebro que te hacen sentir bien comienzan a propagarse cuando juntamos los labios con otra persona: la serotonina, dopamina, oxitocina… y así se logra combatir el desánimo y la depresión”

No obstante, los besos no solo son buenos para nuestra salud emocional y mental. Igualmente nos brindan beneficios físicos. “Un beso al día realmente puede mantenernos alejados del doctor”, señala.

  En la investigación efectuada para su libro, la escritora confirmó que besar apasionadamente a alguien eleva los latidos del corazón de manera saludable y ayuda a reducir la presión sanguínea. “La sangre fluye de manera buena y firme, y llega a todos los órganos vitales”.

A su vez, afirma, la dilatación de los vasos sanguíneos que brinda una buena sesión de besos puede ayudar a calmar los dolores de cabeza, calambres y algunas molestias que se presentan durante la menstruación.
Igualmente, se presentan beneficios estéticos. Un solo beso, estima Demirjian, quema entre 8 y 16 calorías. “Besar y hacer el amor pueden ser ejercicios vigorosos si uno participa plenamente. La clave es la pasión”.

Según el libro Kissing, esta expresión de afecto además ayuda a darle mejor forma al cuello y a la línea de la mandíbula. En un beso, se ejercitan al menos 30 músculos faciales, 17 de ellos relacionados con la lengua. “Cuando estos intervienen en un beso, se tensan y tonifican”, indica. .

La autora expresa además que, al besarse igualmente se constituye como un buen modo de evidenciar la compatibilidad que tenemos con otras personas, antes de involucrarnos más emocionalmente. De hecho, una investigación efectuada por Rafael Wlodarski, de la Universidad de Oxford, manifestó hace tres años que a través de este acto, intercambiamos señales químicas sobre el estado de salud y la compatibilidad biológica de nuestros potenciales compañeros.

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 Fuente: publimetro.pe