Domingo 25 Junio 2017
Tags Posts tagged with "tener un hijo"

tener un hijo

0 36

Por Deborah Miller, Enfermera especializada en Obstetricia y Ginecología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

embarazo
Foto referencial

Tomar ciertas medidas en su estilo de vida antes de la concepción, puede aumentar la probabilidad de tener un hijo sano. También es buena idea reunirse con su proveedor de atención médica para revisar su historial médico, hablar sobre cualquier enfermedad que tenga y revisar los factores que pueden elevar el riesgo de un defecto congénito en el bebé.

Los defectos congénitos varían de leves a graves y pueden afectar casi cualquier parte del cuerpo. Algunos defectos, como el Síndrome de Down, se originan en un problema con los cromosomas del bebé; aunque en la mayoría de los casos no es posible precisar la causa exacta del defecto congénito, según ocurre con los problemas del corazón, de la vista o de la audición, así como con los trastornos de la columna y el cerebro.

embarazo concepción hijos sanos
Foto referencial

Lea también: ¡Confirmado! Los hombres se deprimen durante el embarazo

Consejos

Hay ciertas cosas que usted puede hacer para reducir el riesgo de defectos congénitos:

Ácido Fólico. Tome a diario una vitamina múltiple que contenga por lo menos 400 miligramos de ácido fólico. El ácido fólico previene defectos como la espina bífida, que afecta al tubo neural o estructura embrionaria que termina desarrollándose en el cerebro y la médula espinal del bebé. Tomar ácido fólico antes y durante el embarazo reduce el riesgo de defectos en el tubo neural.

Consulta médica. Programe una cita previa a la concepción con un proveedor de atención médica que pueda revisar con usted su historial médico personal y sus antecedentes familiares para identificar posibles áreas de preocupación.

Por ejemplo, padecer diabetes o presión arterial alta puede repercutir sobre el embarazo, igual que los medicamentos administrados para controlar dichos trastornos. Su proveedor de atención médica puede hacer ajustes antes de que usted se embarace para garantizar que los medicamentos que toma sean seguros para el feto en desarrollo. En la cita, usted también puede revisar sus vacunas y hacer planes para que recibir cualquiera que le falte, antes de embarazarse.

embarazo hijos sanos
Foto referencial

Lea también: Confía en un final feliz

Sexo. Su salud sexual puede también repercutir sobre la salud del bebé. Es importante realizarse regularmente los exámenes para la detección de infecciones de transmisión sexual; no obstante, eso también puede llevarse a cabo en la cita con el proveedor de atención médica antes de la concepción.

Las infecciones como el herpes genital, la sífilis y el citomegalovirus pueden provocar defectos congénitos que incluyen anomalías en el cerebro y la columna, parálisis cerebral, alteraciones en la audición y la visión, así como prematuridad.

El proveedor de atención médica puede hablar con usted acerca de cualquier defecto congénito que haya afectado a su familia o a la familia de su pareja y respecto a cualquier trastorno genético heredable. Si usted tiene antecedentes familiares de defectos congénitos o de trastornos genéticos, ese profesional posiblemente le recomiende reunirse con un consejero genético para recabar más información y considerar si se hacen estudios genéticos.

Lea también: ¿Buscando zapatos para caminar? Sigue los consejos de Mayo Clinic

Cambios estilo de vida

Aparte de tomar ácido fólico y prepararse para el embarazo con la consulta al proveedor de atención médica, usted también puede aplicar en su estilo de vida algunas cosas que la ayudarán a llevar un embarazo sano.

Evite el alcohol, las drogas ilícitas y fumar. Si fuma, deje de hacerlo hoy mismo. El hábito de fumar durante el embarazo se ha visto relacionado con muchos problemas de salud, tales como problemas con la placenta, bajo peso al nacer, parto prematuro, aborto espontáneo, mortinato y labio o paladar hendido.

Además, las alteraciones fetales por alcohol son defectos congénitos prevenibles cuando la madre no consume alcohol durante el embarazo. Si necesita ayuda con esto, converse con su proveedor de atención médica.

Obesidad. Si es gorda u obesa, tome medidas para llegar a un peso sano antes de embarazarse, porque la obesidad también aumenta el riesgo de ciertos defectos congénitos. Consulte al proveedor de atención médica acerca de un programa de ejercicio y nutrición que le permita mantener sus objetivos antes y durante el embarazo.

A medida que se prepare para el embarazo, procure estar lo más sana posible en general. Tome una vitamina múltiple a diario, ingiera una alimentación saludable, haga ejercicio con regularidad, evite fumar y no consuma alcohol ni drogas ilícitas.

Además, mantenga controlada cualquier enfermedad que padezca y si en algún momento tiene alguna pregunta o duda, hable con su proveedor de atención médica, quien puede ofrecerle ayuda y guía durante esta etapa tan emocionante.

Por. Carolina Vázquez Hernández

Cortesía

Las mamis que hemos dado lactancia materna exclusiva hemos vivido de manera crítica las “pico-crisis de crecimiento” de nuestros bebés.  Han sido días donde la duda nos ha embargado y no nos sentimos capaces de satisfacer todas las necesidades de nuestr@ hij@, han sido días de alta demanda donde bañarse o atender cualquiera de nuestras necesidades básicas ha resultado ser una labor titánica, si es que llegamos hacerlo.  Han sido días donde recurrimos a todos nuestros recursos: amigas, madres, consejeras de lactancias, médicas… buscando una respuesta que nos de paz en esa transición. Quizás, quienes vemos esto a lo lejos suspiramos diciendo, “uf, menos mal que ya salí de eso”, sin embargo hoy quiero decirles que los “picos de crecimiento “ no son sólo biológicos y de alimentación física, nuestros hij@s pasan por “picos de crecimiento emocional, psicológicos y espirituales”.

Mucho de lo que llamamos “crisis”, “rebeldía”, “adolescencia”, “conflictos”, etc… no son más que “picos de crecimiento pisco-emocionales-espirituales”.  Son períodos en donde nuestr@s hij@s nos demandan nuevas habilidades para cultivar, quizás, una nueva relación con ell@s desde su nueva realidad o sus necesidades vigentes.

Mucho de lo que afecta la calidad de relación madre-padre-hij@ es quedarnos en verles como “nuestro eterno bebé”, nuestr@ “dulce y tiern@ niñ@“ sin querer sentir el dolor del parto constante de parirlos a su madurez e independencia en cada período evolutivo.  Es el deseo de , como madres-padres, congelar una manera de amarles, sin ver que eso también se transforma.

Lea también: Amamantar en cualquier momento y lugar

Cuando ell@s comienzan a diferenciarse de nosotros como madres-padres, cuando ya no desean, ni les gustan nuestras propuestas, desde las más sencillas como su ropa, hasta las más importantes, como pueden ser normas y/o hábitos, comienzan a vivirse las frustraciones de que ell@s no son como lo esperábamos, no comprendemos el por qué nos tenemos que plantar en una “lucha” para que “hagan caso” y desde allí, quizás desde los 2 años, comenzamos aprender,  o no, a como manejar sus “picos de crecimiento psicoemocionales-espirituales” y que durarán de manera marcada hasta los 21 años (y en está sociedad infantilizadora puede ser hasta los 28).

En mi afán de despatologizar al ser humano e integrar todas su dimensiones del ser, me gusta llamar a estos períodos “Hitos de madurez”.  Son periodos, vivencias necesarias para que ell@s se transformen en seres humanos interdependientes, verdaderamente autónomos a nivel emocional-espiritual, con autorregulación y responsabilidad de sus emociones y con uso pleno de su libre albedrío. Donde nazcan a su propia autoridad interior y a un poder creador-transformador sin necesitar el autoritarismo regulador de la sociedad.

Hacer una tabla de clasificación de cuáles son esos hitos por período cronológico, como lo hacen en la psicología evolutiva y el desarrollo psicomotor u otra habilidad, siento que etiqueta y restringe lo único que es cada ser.  Mucho han hablado de los ciclos de siete años (en específico para la mujeres), los de 12 años (más para los hombres) y cada cultura tiene su propia visión de ello.  Yo lo que pido es que se desarrolle una capacidad perceptiva de los padres-madres para ver a sus hij@s desde esa comprensión y no desde la patología de la “crsisis” (vista y abordada como negativa), desde “él o ella tiene un problema y hay que llevarlo al psicólogo”, desde el miedo o la angustia de que “algo esta mal”.  Sin duda alguna, son períodos desafiantes, donde (como en la lactancia materna) nos desorientamos, sentimos que no satisfacemos sus necesidades, donde dudamos de lo que hemos hecho.  Pues también nos toca crecer con ell@s y mirar hacia adentro.

Los “Hitos de Madurez”  de nuestr@s hij@s nos invitan a explorarnos como seres humanos, a preguntarnos qué nos esta moviendo nuestr@ hij@, que nos puede estar mostrando de nuestros propios procesos psicológicos incompletos o inmaduros.  Qué herramientas nos esta pidiendo que usemos como modelaje para su madurez: ¿la paciencia?, ¿La confianza?, ¿el verdadero respeto?, ¿el silencio?…  Ahora son desafíos directamente proporcionales a su tamaño, edad y capacidad de comprensión.  Te invito a ver a tu hij@ y que te preguntes ¿cuáles son los desafíos que me está planteando hoy para acompañarle en su madurez pisco-emocional, espiritual?  Como siempre, no hay recetas, no hay fórmulas mágicas, no podemos “saltar” a la siguiente fase porque ésta es muy difícil. Es necesario comprender que es un proceso que requiere tiempo y espacio, que es necesaria la “manada familiar” para darnos contención a nosotros como padres-madres. Es tiempo de sentir, ser humildes y honest@s con nosotr@s mism@s y con ell@s.  Es, quizás, también tiempo de mostrarle nuestra humanidad a ell@s y decirles que “no sé resolverlo todo, ahora nos toca junt@s aprender hacerlo”, “nos corresponde crear una nueva relación junt@s”.

Necesitamos sentir el dolor de la muerte “del niño que era” nuestro hijo y darle la bienvenida al cada vez más maduro  joven o adulto que nace.  Nuestr@s bebés quedarán en las fotos, en nuestros corazones y siempre nos arrebataran una sonrisa.  Ahora aprendemos a maravillarnos con los niñ@s, jóvenes y adultos, en constante transformación, que nos acompañan  en la intensa vivencia de ser familia: madres-padres, en el eterno espiral de la madurez.

Carolina Vázquez Hernández. Psicóloga. Psicología de la Mujer. Psicología Perinatal. Maestría en estudios de la mujer. Doula. Preparadora pre- post natal.  Fundadora-Directora de Aquamater Maternidad Consciente

Por: María E. Rodríguez

testosterona
Foto referencial
La búsqueda de un hijo no siempre es una experiencia placentera. “Cuando una pareja tiene más de un año de relaciones frecuentes, sin usar ningún método anticonceptivo y, no logra el embarazo, se conoce como infertilidad”, explica Gustavo Pagés, ginecólogo-obstetra, director médico de Fertilab. Si, luego de realizar estudios, se encuentra que el del problema es el hombre entonces se habla de infertilidad masculina.
Según el especialista, aproximadamente entre 35% y 45% de las razones de infertilidad en Venezuela, son masculinas. Las causas que la originan son desconocidas pero hay factores que pueden afectar la producción adecuada de espermatozoides tales como: el varicocele –várices en los testículos-, alteraciones genéticas, congénitas y, en menor frecuencia,  endocrinas.
Los hábitos de vida están relacionados con la calidad del esperma. “Fumar -más de 10 cigarrillos al día- disminuye la morfología y motilidad de los espermatozoides; la edad también es relevante porque a partir de los 40 años se comienza a alterar la capacidad fértil de los espermatozoides”, explica. Pero, a su vez, una dieta sana rica en antioxidantes mejora la calidad y cantidad de los mismos.
Diagnóstico y tratamiento
Cuenta el especialista que para diagnosticar la infertilidad masculina se realiza un espermograma que permite conocer la cantidad y características de los espermatozoides. “Dependiendo de cada caso, se pueden hacer otros estudios a fin de establecer la posible causa de las alteraciones tales como: el Doppler testicular, estudios hormonales, genéticos, entre otros”, explica.
Los tratamientos son variables y dependen de la situación de cada paciente. “Cuando la alteración no es muy severa y la pareja es joven, se puede indicar medicación y esperar por lo menos tres meses para ver los resultados”, aclara. En caso de varicocele se debe realizar la operación. En otras situaciones se puede recurrir a técnicas de Reproducción Asistida como Inseminaciones Artificiales. “Y, en problemas severos, a Fertilización In Vitro, con o sin Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) en donde se unen los óvulos con los espermatozoides en el laboratorio y luego se transfieren los embriones al útero de la pareja”, señala.
Se recomienda al hombre llevar una vida sana, evitar el cigarrillo y el alcohol y, en caso de tener más de un año buscando un bebé sin éxito, recurrir de inmediato al especialista. “Lo ideal es siempre asumir la infertilidad como un problema de pareja y no como algo individual”, agrega a modo de reflexión porque, al final, se trata de una búsqueda en común.
Fuente viva: Gustavo Pagés, ginecólogo-obstetra, director médico de www.fertilab.net. Fuente digital: www.nlm.nih.gov

MARÍA LAURA GARCÍA

LO MÁS VISTO

jQuery(".widget_aas_widget").css("padding","10px");