Un estudio publicado en la edición online de la revista Circulation, sugiere que los niños que tienen una alimentación rica en frutas y verduras podrían prevenir la aterosclerosis, precursora de la enfermedad cardiaca.

La aterosclerosis es un problema de salud en el que la placa (sustancia pegajosa compuesta de grasa) se acumula dentro de las arterias, causando con el tiempo rigidez y estrechamiento arterial que conduce a enfermedades cardiacas.

Para el estudio, investigadores dirigidos por el doctor Mika Kahonen, médico jefe del Departamento de Fisiología Clínica del Hospital Universitario de Tampere (Finlandia), analizaron los factores de estilo de vida y midieron el pulso de 1,622 personas que participaron en el estudio sobre riesgo cardiovascular en jóvenes finlandeses. La edad de los participantes oscilaba entre los 3 y los 18 años al inicio del estudio. Se les dio seguimiento durante 27 años.

Los investigadores también evaluaron “la velocidad de la onda de pulso”, una medida de la rigidez arterial.
Los científicos encontraron que los jóvenes que comían menos frutas y verduras tenían una velocidad de onda de pulso más alta, lo que quiere decir que tenían arterias más rígidas. Sin embargo, los que comían más verduras y frutas tenían una onda de pulso 6% más baja que las personas que comían menos frutas y verduras.

Debido a que la rigidez arterial se relaciona con la aterosclerosis, las arterias rígidas hacen que el corazón realice más esfuerzos para bombear sangre.

Además del bajo consumo de frutas y verduras, otros factores del estilo de vida como la falta de actividad física y el tabaquismo en la infancia se relacionaron con una onda de pulso más fuerte en la edad adulta, señalaron los investigadores.

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