Nota de Prensa Grupo Open Mind

El análisis de los resultados del estudio clínico realizado en el Hospital Central de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, muestra que, a largo plazo, el sistema intrauterino (SIU) liberador de levonorgestrel es superior o igualmente efectivo en todos los criterios de valoración que la histerectomía, como tratamiento para el sangrado uterino abundante conocido como menorragia.

Según una nota de prensa de la agencia Open Mind, la profesora Margit Dueholm de Aarhus explica que ya no hay ninguna excusa para extirpar el útero de una mujer cuando la causa es la menorragia, la menstruación excesiva y prolongada, sin haber probado primero este método que también funciona como anticonceptivo. Asegura la especialista que más de 50% de todas las cirugías causadas por esta condición pudieran evitarse.

El estudio, que tuvo un seguimiento de cinco años, incluyó a 228 mujeres con menstruaciones abundantes, quienes fueron asignadas aleatoriamente para la colocación del sistema intrauterino (SIU) o para ser sometidas a una histerectomía, como tratamiento para la menorragia. A lo largo de estos años, se demostró que el tratamiento hormonal es tan efectivo como la cirugía en términos de mejorar la calidad de vida relacionada con la salud.

“Estamos satisfechos con estos nuevos resultados del estudio y esperamos contribuir a un cambio en la práctica clínica para aumentar el uso de este dispositivo intrauterino en lugar de la histerectomía. Ya hemos sido testigos de que esto ocurre en Finlandia y esperamos ver un fenómeno similar también en otros países”, dice Ritva Hurskainen, investigadora principal del estudio de SIU liberador de levonorgestrel (LNG), conocido también como endoceptivo, frente a la histerectomía.

“La única diferencia encontrada entre los dos grupos de tratamiento durante el primer año de observación, fue que las mujeres con histerectomía sufrían menos dolor. Sin embargo, después de eso, la frecuencia de dolor en la parte baja del abdomen y en la espalda disminuyó más en el grupo con el endoceptivo. A los cinco años de vigilancia se comprobó que las usuarias del sistema tenían dolor de espalda con menos frecuencia que las mujeres sometidas a la cirugía”, señala Hurskainen.

Dueholm explica que “el endoceptivo consiste en un pequeño aparato flexible en forma de T, rodeado por un cilindro que contiene una hormona que se llama levonorgestrel (LNG), cubierto a su vez por una membrana que permite la liberación continua y controlada de una dosis baja hasta por cinco años”. Asimismo, señala que tiene beneficios adicionales como alta efectividad en la anticoncepción, disminución del dolor y del sangrado menstrual. Además, tiene un efecto protector sobre el endometrio, cuando se recibe terapia de reemplazo hormonal con estrógenos.

El sistema también evitaría los efectos adversos de la cirugía, como hemorragias, infecciones, daños a los órganos internos e incontinencia urinaria. Adicionalmente, hay secuelas a largo plazo asociadas con la histerectomía; la menopausia se presenta alrededor de tres años y medio antes que el promedio. Además, el costo de una intervención quirúrgica es muy superior al tratamiento con el dispositivo. “Antes de pensar en extirpar el útero, hay que tratar con la mejor opción para las mujeres”, declara Dueholm.

Cerca de 100 mil mujeres al año son sometidas a una histerectomía debido a desórdenes menstruales incluyendo sangrado menstrual abundante sólo en Estados Unidos, lo cual representa aproximadamente 17% de las 600.000 extracciones quirúrgicas del útero que se realizan anualmente en dicho país.

Sangrado menstrual intenso

La menorragia es el tipo más común de sangrado uterino anormal, caracterizado por sangrado menstrual excesivo y prolongado. En algunos casos, puede ser tan severo e implacable que las actividades diarias son interrumpidas. Se sabe que hasta 30% de todas las mujeres describen su menstruación como "abundante" en algún momento de su vida reproductiva; pero se estima que sólo 10% suele sufrir de menorragia, que en términos médicos supone una pérdida de sangre de más de 80 ml por ciclo.

En general, el sangrado es considerado excesivo cuando una mujer empapa sus toallas sanitarias o tampones lo suficiente para requerir su cambio cada hora. Además, se considera prolongado cuando una mujer experimenta un periodo menstrual que dura más de siete días, además de presentar dolor abdominal mucho más intenso. Es importante acudir al ginecólogo cuando ocurra alguno de estos cambios, para que realice un diagnóstico y pueda recibir un tratamiento adecuado que alivie el problema.

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