María Laura García – Equipo A Tu Salud Web

— ¿En qué consiste el mal Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurológica y está en el grupo de las llamadas neurodegenerativas, es decir, un grupo de enfermedades que se producen a nivel del sistema nervioso, porque ocurre una degeneración de las neuronas, en este caso son las neuronas que generan la dopamina.

La dopamina es para los seres humanos como la gasolina para el carro, es decir para que el cuerpo se pueda mover todo el sistema motor que está en el cerebro necesita dopamina para poder funcionar adecuadamente.

La enfermedad de Parkinson, que es la segunda en frecuencia en enfermedades neurodegenerativas después del Alzheimer, las neuronas dopaminérgicas empiezan a morir lentamente y cuando eso ocurre el sistema motor no funciona adecuadamente y empiezan a presentarse los signos y síntomas que caracterizan a este padecimiento.

— ¿Cuáles son esos signos y síntomas?

Hay muchos pero hay tres básicos. A diferencia de lo que se cree, el síntoma más importante no es el temblor sino la lentitud del movimiento. La gente se va poniendo lenta y esta lentitud por lo general comienza de forma asimétrica, es decir, en un lado del cuerpo bien sea el derecho o el izquierdo, pero no los dos lados a la vez. La persona va notando que la mano se pone débil, pero realmente no está débil sino que está lenta para las actividades cotidianas.

Generalmente la gente asocia estos síntomas con un evento traumatológico, cree que le pasa algo en el hueso o en el músculo.

— ¿Para el traumatólogo es sencillo diagnosticar que no se trata de una patología de su especialidad?

En general sí, a veces pasa y otras veces no. Al comienzo puede ser un poco confuso pero conforme avanza la enfermedad el traumatólogo se da cuenta que las manifestaciones clínicas son diferentes a un problema de tipo traumatológico y remite al paciente al neurólogo.

Aparte de la lentitud asimétrica que suele ser de los primeros síntomas ¿cuáles serían los próximos?

Después existe lo que se llama la rigidez, a la vez que se pone lento se pone rígido. La persona nota que por ejemplo cuando va caminando el balanceo del brazo no es igual de un lado que del otro, de un lado el brazo se le va pegando al cuerpo.

Ahí van apareciendo síntomas como dolor en el brazo, en el codo, en la muñeca, etc. por la rigidez que presenta en el brazo. El médico cuando examina miembro superior y el tono muscular, encuentra un signo muy característico que es el signo de la rueda dentada en la cual la movilidad de la articulación en vez de ser lisa y continua, se va haciendo en forma fraccionada.

Por último el síntoma que suele aparecer es el temblor, sin embargo no siempre es frecuente. Cuando aparece, el médico tiene que diferenciar qué tipo de temblor es, porque el temblor del Parkinson es un temblor en reposo (aparece si la persona está en posición de reposo, pero cuando cambia la postura el temblor desaparece).

— ¿A qué edad comienza a manifestarse el Parkinson? ¿Afecta a hombres y mujeres por igual?

— Entre hombres y mujeres no hay mayor diferencia, no se puede decir que afecta más a un sexo que a otro. El Parkinson puede aparecer a cualquier edad después de los 20 años.

Cuando aparece por debajo de los 35 años es lo que se llama enfermedad de Parkinson juvenil, son minoría pero puede ocurrir. La mayoría de los pacientes comienzan los síntomas entre los 50 y 60 años de edad y después de los 60 años hay un declive en la aparición de los síntomas, es raro ver que aparezca Parkinson después de los 80 años.

— ¿Se conoce el origen del Parkinson?

Aún no, hay muchas teorías sobre factores genéticos y ambientales. Hoy lo que se sabe es que puede existir una predisposición genética que no es igual a que sea una enfermedad de tipo genético.
Cuando la persona tiene predisposición genética y se pone en contacto con un factor ambiental que lo detone, ocurre el proceso de muerte celular programada y comienza la enfermedad.

Hasta el momento no se ha encontrado cuál es ese factor ambiental que pudiese dar inicio a la enfermedad.

— ¿Cuál serían las herramientas terapéuticas a aplicar en estos pacientes? ¿Hay algún modo de detener el avance de la enfermedad?

No, hoy todos los tratamientos que existen que son tanto médicos como quirúrgicos, terapia física, rehabilitación, apoyo psicológico que todos son importantes pero ninguno de ellos detiene la enfermedad.

Lo que sí se sabe es que la enfermedad debe ser precozmente tratada, porque si no se trata farmacológicamente puede avanzar más rápido.

— ¿Se puede confundir con otras enfermedades?

Con muchas, hay muchos tipos de temblores que pueden ser confundidos con Parkinson. Existe el Parkinson medicamentoso donde se presentan los síntomas del Parkinson pero estos son inducidos por medicamentos.

Hay otras enfermedades neurológicas también que se llaman Pakinsonismo atípico, que se parecen pero no lo son.

— ¿Son tan graves como el Parkinson?

— Algunas son no tan graves como el caso del medicamentoso que una vez retirado el medicamento desaparecen los síntomas, pero hay otras enfermedades neurodegnerativas de las llamadas Parkinsonismo atípico que incluso pueden ser más graves que el Parkinson.

— ¿Es muy común el Parkinson en Venezuela?

La proporción es de 17 a 20 por cada 100 mil habitantes, lo padece 2% de las personas mayores de 50 años. En una población de 30 millones de habitantes, se calcula que puedan existir alrededor de 30 o 40 mil personas con la enfermedad.

— ¿Cuáles son los tratamientos y las consecuencias a largo plazo de la enfermedad?

Para aplicar un tratamiento adecuado, lo primero que hay que hacer es un diagnóstico adecuado. La persona que diagnostica la enfermedad debe ser una persona con experiencia en el diagnóstico y manejo de la enfermedad, sobre todo tomando en cuenta que no existe un examen clínico que advierta su presencia. El diagnóstico se hace por las manifestaciones clínicas y el examen físico.

Una vez que está hecho el diagnóstico hay que recetar el tratamiento farmacológico, hay distintas opciones y es el médico quien decide según el caso. El tratamiento farmacológico aparte de mejorar los síntomas confirma la enfermedad, porque la única enfermedad que mejora con estos medicamentos es el Parkinson, si es otra no va a mejorar con estos fármacos.

Una vez que el paciente se ha mejorado con el tratamiento farmacológico, debe ser enviado a terapia física y rehabilitación. Es muy importante la intervención del médico fisiatra especializado en esto, quien debe aplicar terapia física y del lenguaje para que el paciente practique, se mueva, haga ejercicios.

El Parkinson avanzado, cuando la terapia farmacológica no es la adecuada y el paciente comienza a tener complicaciones severas producto de esto, se plantea el tratamiento quirúrgico, que no es para curar la enfermedad sino para tratarla, pues ayuda a que los medicamentos funcionen mejor.
De igual manera se requiere del apoyo psicológico y psiquiátrico, porque puede ser complicado para la persona y sus familiares. A veces un tratamiento con antidepresivos es necesario en estos casos.

Comenta y se parte de nuestra comunidad