MC – Nota de prensa Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas

Se estima que cuatro de cada cien personas en todo el mundo han sido diagnosticadas con alguna afección renal. La incidencia de estos casos y la necesidad de fomentar la prevención de estos males, condujo a la celebración del Día Mundial del Riñón el 10 de marzo.

La fecha sirve en esta oportunidad para frenar las enfermedades cardiovasculares, pues se ha identificado que los problemas en el riñón aumentan el riesgo de sufrir de estos accidentes, que siguen siendo la primera causa de muerte mundial.

Una de las patologías que causa mayor impacto en el funcionamiento de los riñones es la anemia renal, que ocasiona una insuficiencia de glóbulos rojos capaz de alterar la función cardíaca.

Además de actuar como detonante de problemas cardiovasculares, las afecciones renales también pueden causar intolerancia a los ejercicios, dificultades cognoscitivas, sexuales e intelectuales y malestar general. Mantener una buena función renal mediante la adopción de hábitos saludables –consumir una dieta balanceada, así como evitar el consumo de licor y tabaco- y la realización de chequeos periódicos para detectar precozmente cualquier anomalía, son recomendaciones para evitar estas patologías.

Aliados en la purificación

Los riñones son dos órganos pequeños con forma de frijol que se encuentran aproximadamente en la mitad de la espalda del cuerpo humano. La función principal de estos saquitos es eliminar los productos de desecho y el exceso de agua, para transformarla en orina.

La orina contiene sales, toxinas y agua que de no ser eliminada del organismo, puede acumularse en la sangre provocando toxicidad. Para evitar el riesgo, los riñones trabajan filtrando toda la sangre que circula en unos pocos minutos.

Además, estos importantes órganos colaboran en el mantenimiento del equilibrio corporal de agua, a fin de que todas las células puedan desempeñar sus labores a cabalidad.

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