Mariel Cabrujas M. – Con información de la Organización Mundial de la Salud

La resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del día 22 de diciembre de 1993 decidió otorgarle al agua un día en el calendario, a fin de profundizar las reflexiones en torno a la importancia de este recurso para la salud y la vida.

Desde entonces todos los 22 de marzo de cada año, se conmemora el Día Mundial del Agua para intentar dar soluciones a la conservación de este líquido vital, sin el que la subsistencia en el planeta fuese misión imposible.

El creciente desarrollo de las zonas urbanas, el aumento de las poblaciones y la poca planificación para dar hogar adecuado a todos los habitantes de la Tierra, ha puesto en jaque el uso sustentable del agua.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas en el mundo no dispone de suficiente agua para abastecer sus necesidades higiénicas y alimenticias diarias. Esta escasez aumenta la posibilidad de ingerir agua de mala calidad y a su vez, el riesgo de sufrir enfermedades diarreicas como el cólera, problemas de salud asociados a virus e inconvenientes gastrointestinales.

Además, ante la falta de este recurso es común el almacenamiento del líquido en los hogares, lo que puede desencadenar la proliferación de los mosquitos vectores del dengue y el paludismo.

Las estimaciones de la OMS revelan que para el año 2025, aproximadamente 2000 millones de personas podrían vivir en regiones con ausencia absoluta del líquido vital. Para intentar mitigar los efectos de esta situación, el objetivo del Día Mundial del Agua 2011 es atender el impacto del crecimiento desproporcionado de las poblaciones, la industrialización y el impacto del cambio climático en el abastecimiento de este recurso natural.

“Agua para las ciudades, respondiendo al desafío urbano” es el tema elegido este año para intentar sensibilizar a los gobiernos, las organizaciones y las comunidades en la necesidad de buscar soluciones alternas que beneficien el suministro del agua sin causar estragos al medio ambiente.

Dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno para la vida

Sin ella la vida en la Tierra sería una falacia. El agua es parte fundamental del equilibrio entre el ambiente y los seres vivos. Se calcula que un ser humano no podría pasar más de 10 días sin beber el líquido sin que sus órganos fallen irreparablemente.

El agua representa dos terceras partes del peso del cuerpo humano. Ingerirla es necesario para garantizar el buen funcionamiento de las células y tejidos del organismo. De igual manera, este líquido trasporta nutrientes, favorece la eliminación de desechos, interviene en la digestión de los alimentos, mantiene la temperatura corporal y es un aliado para evitar la fricción entre las articulaciones.

Se recomienda tomar ocho vasos diarios de agua. Sin embargo, esta medida puede variar depende del estado de salud de la persona y de la actividad física que realice cotidianamente.

Para mantenerse bien hidratado es fundamental asegurarse de que el agua que se consume es de buena calidad, es decir cuenta con las condiciones de higiene básicas para evitar infecciones y enfermedades gastrointestinales. Filtrar el agua o hervirla antes de consumirla son medidas eficientes para garantizar que el agua esté en condiciones óptimas para realizar su función dentro del organismo.

 

Comenta y se parte de nuestra comunidad