Mariel Cabrujas M.

Entre los dos y siete años de edad, los niños se valen de la imitación para relacionarse con el mundo que los rodea. Se prueban las ropas de sus padres, toman actitudes de los adultos más cercanos y, también, se apropian de la información que reciben a través de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, que posee los ingredientes básicos para que imiten: la imagen y el sonido.

En muchos hogares donde papá y mamá trabajan, la televisión suele ser una opción cómoda y rápida para ocupar a los niños, debido a que no implica ningún riesgo físico y es la manera más fácil de entretenerlos por buen tiempo.

Entretenimiento sano y productivo
El tiempo que se invierte viendo televisión debe generar un valor agregado al desarrollo de los pequeños, proporcionándoles contenidos donde se resalten valores fundamentales como la amistad, el compartir, la tolerancia, la convivencia, entre otros.

Para la psicopedagoga Beatriz Mondragón, es necesario que el representante elija la programación que el niño va a observar y esté con él la mayor parte del tiempo posible frente a la pantalla, a fin de conversar acerca de la información que procesa y reforzar los valores positivos.

La Academia Americana de Pediatría estima que dos horas diarias de programación de calidad es el tiempo apropiado para que los niños dediquen a esta actividad, que debe siempre cumplir con el fin de entretenerlos.

Mondragón señala que el exceso del uso de la televisión en los pequeños tiene que ver con los patrones que reciban de sus padres. “La televisión como tal no es la culpable de lo que pase con el niño, debe haber responsabilidad por parte de los padres para limitar el tiempo y supervisar la calidad de lo que ve”, dice la especialista.

Relación problemática
Bajo rendimiento escolar, falta de concentración, poco ejercicio físico, sobrepeso, menor capacidad para realizar procesos mentales como análisis, síntesis o comparaciones, y problemas para interrelacionarse con sus familiares o pares, son algunas de las consecuencias que puede traer el estar hipnotizado frente a la televisión.

En la actualidad algunos canales de televisión, sobre todo de suscripción por cable, han hecho un esfuerzo por producir programas infantiles donde se privilegie la interacción y se refuercen conocimientos y valores necesarios en la etapa infantil.

Son estos espacios los que, a criterio de Mondragón, hacen de la televisión un ente positivo para la familia, ya que ponen en práctica la capacidad de aprendizaje de los niños y los reúne con sus representantes para participar de manera activa durante las trasmisiones.

¿Cómo reconocer si su hijo es un tv adicto?
– Pasa más de cuatro horas frente a la televisión.
– Se apropia de actitudes o del lenguaje de personajes televisivos.
– No realiza ninguna actividad física.
– Mantiene dificultades para interrelacionarse con sus familiares o sus pares.
– Baja el rendimiento escolar.

Limitar el uso
– Buscar nuevas actividades del agrado de su pequeño, donde aprenda y se divierta.
– Limitar las horas frente a la pantalla y servir de guía en la programación que se escoja.
– Evitar que el niño coma o realice sus tareas mientras observa televisión.
– No usar la televisión como castigo o premio, porque así se le hace ver al pequeño que esa es la única forma de entretenimiento que posee.

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