Equipo ATS Web (ScienceDaily)

De acuerdo con un estudio realizado recientemente por investigadores de la Universidad de Maryland Escuela de Medicina y de la VA Medical Center de Baltimore, Estados Unidos, y financiado por la Fundación Michael J. Fox para la Investigación de Parkinson, las caminatas de baja intensidad son el ejercicio más consistente para mejorar las condiciones de marcha y movilidad de los pacientes de Parkinson.

Los resultados del trabajo científico presentado hace pocos días en la 63ª Reunión Anual de la American Academy of Neurology en Honolulu, Hawai, fueron obtenidos a partir de un experimento en donde 67 personas con la enfermedad fueron asignadas aleatoriamente a uno de tres grupos de ejercicios diferentes, para realizarlo tres veces a la semana, durante tres meses continuados, bajo la supervisión de fisiólogos del ejercicio en el Centro Médico de Asuntos Veteranos de Baltimore.

De forma específica, los grupos contemplaron: caminata en una cinta a baja intensidad durante 50 minutos; trote en una cinta de mayor intensidad para mejorar la aptitud cardiovascular durante 30 minutos; y trabajo con pesas en piernas, brazos, espalda y pectorales, combinado con ejercicios de estiramiento para mejorar la fuerza muscular y la amplitud de movimiento.

Quienes realizaron caminatas de baja intensidad tres veces a la semana, durante 50 minutos, experimentaron mejorías más notables en su movilidad que el resto de los participantes. Al compaginar esos datos con las medidas de aptitud cardiovascular de todos los participantes, antes y después del entrenamiento, y su rendimiento en las actividades realizadas, se determinó que la combinación de este tipo de ejercicio, con estiramientos y entrenamiento de resistencia, puede hacer la diferencia en las funciones de estos pacientes, retrasando su discapacidad y ayudando a preservar su independencia.

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