Las situaciones de emergencia o desastre suelen alterar la cotidianidad de los grupos familiares afectados. En los niños, puede ser más difícil superar estos eventos desde el punto de vista psicológico, por lo que es prioritario destinar una atención inmediata en estos casos.

María Laura García conversa en esta entrevista con el doctor Huniades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, quien explica qué tipo de atención inmediata se debe ofrecer a los pequeños en casos de emergencia o desastres, así como cuáles son los factores principales a considerar en estas situaciones para procurar la unión familiar y la integridad física y mental de los más pequeños

-¿Cuáles son esas situaciones de desastre en la que los niños necesitan una atención especial?
-Es importante cuando nos referimos a desastre o emergencia, porque muchas veces se utiliza la tecnología de forma adecuada y la definición puede interferir en el envío o no de ayuda. Hay situaciones que descalabran la vida, salud y todo lo que significa la normalidad de un pueblo o nación. Cuando esa gente afectada puede sobreponerse por sus propios medios, eso es lo que llamamos una emergencia. Cuando requieren ayuda exógena, intervención de otros países y colaboraciones externas para sobrevivir a esa tragedia, estamos frente a un desastre. Eso es primordial diferenciarlo, porque si tienes un terremoto y logras salir de esa emergencia, los organismos internacionales no te dan ayuda si no le das el nombre adecuado. Lo que ocurrió en Vargas fue un desastre, y la ayuda exógena no llegó de la forma adecuada porque no le dimos la verdadera denominación.

-¿Tanto en situaciones de desastre o emergencia, qué tipo de atención debe procurarse los pequeños de la casa?
-Lo primero que hay que hacer es que la gente que trabaja con niños, debe estar presente conformando un equipo en los lugares donde está ocurriendo la emergencia. El pediatra debe estar presente para censar, saber qué patologías tienen los niños que quedaron vivos (asmáticos, diabéticos u otras condiciones crónicas) y así saber a lo que nos vamos a enfrentar. Al hacer esa clasificación de patologías definidas, se puede canalizar la ayuda de una mejor forma.

-¿En situaciones de emergencia, cuáles son las medicinas básicas que debería tenerse a mano y que esas personas u organizaciones que colaboran deberían privilegiar al donar?
-La donación debe solicitarla el país afectado o comunidad afectada, según las necesidades levantadas a partir de los censos. Cada persona que done debe ordenar sus donativos. No deben donarse las cosas que nos “sobran” en casa, como muchas veces suele hacerse. Las donaciones deben ser cosas en buen estado, limpias, clasificadas y útiles para el momento de la emergencia.

-¿Cuál debe ser la actitud de los padres con respecto a los hijos en momentos de emergencia?
-Mantener siempre la familia unida. Por desconocimiento, en la tragedia de Vargas, separaron a los hijos de sus padres y eso trajo como consecuencia la desintegración de las familias. Muchos aún siguen buscando a sus hijos. Los papás deben explicarle a los niños qué fue lo sucedió, dentro del nivel cognitivo que tengan según la edad, porque ellos se dan cuenta de que no tienen sus juguetes, que perdieron sus casas, que se alteró su vida. Hay que explicarles que lo que ven por televisión (las repeticiones de la tragedia) son sólo eso, repeticiones, y que no está volviendo a ocurrir. Hay un ejemplo y es que cuando la caída de las Torres Gemelas, 100.000 niños fueron afectados no por el evento en sí, sino porque cada vez que repetían la noticia, ellos creían que estaba pasando de nuevo el suceso.

-¿Qué otros factores adicionales deben considerarse en esos casos, referidos particularmente a la atención de los pequeños?
-Los albergues, que son un mal necesario en caso de emergencia o desastre, deben ser lugares preparados permanentemente en escuelas y gimnasios y siempre deben ser surtidos con comida y medicina. En este tema no se debería improvisar. Nosotros, que tenemos experiencia con deslaves, sismos y emergencias por lluvias, deberíamos avanzar en construir edificaciones pensadas como albergues. Existe la ingeniería de albergues, que procura la delimitación de espacios para adultos, áreas para niños, con un cuidador cuando los niños quedan solos por un motivo, áreas de comida, baños y letrinas. Deben ser áreas iluminadas, porque en esos momentos de emergencia se desatan muchos peligros y se empiezan a reportar casos de violación, incesto y otras conductas inapropiadas.

Otro aspecto importante es no estar solicitando teteros. Las fórmulas lácteas que haya que dar, se deben dar en vasitos con cucharita, para que si aparece la mamá que estaba lactando , el niño no pierda ese reflejo de succión. Hay que proteger la lactancia materna.

Al niño, hay que empezarlo a atender de forma inmediata, porque el adulto puede o no superar en cuestión de horas el evento, pero el niño no, a él hay que explicarle.

¿Existe algún manual con recomendaciones generales sobre este aspecto, por parte de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura?

Sí existe y puede ser consultado en nuestra página pediatría.org. Para su distribución masiva, necesitamos alguien que nos apoye, para que todo este conocimiento llegue a toda la población y se adopte el comportamiento adecuado.

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