Un reciente estudio, publicado en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, aporta un grano de arena más a la premisa que reza “violencia llama violencia”. Los científicos de la Facultad de Salud Pública de Harvard, se abocaron a la tarea de analizar si quienes presentan conductas de hostigamiento desde la infancia, podrían tener más posibilidades de maltratar a sus parejas sentimentales en un futuro.

«Esto ayuda a que las personas vean el hostigamiento desde otra perspectiva diferente. Probablemente haya una conexión importante que estamos obviando», comentó el coautor del estudio, Jay G. Silverman, quien advirtióque la investigación no ha llegado a resultados concluyentes aún.

Los investigadores encuestaron a 1.491 hombres entre los 18 y los 35 años que acudían a tres centros de salud comunitarios. 80% de los participantes eran afroamericanos o hispanos y de ellos, más del 40% aseguraron haber hostigado a otros niños cuando eran menores de edad. Sólo 16% de quienes se declararon hostigadores en la infancia, informaron haber maltratado a sus parejas recientemente.

Por el contrario, 36% de los representantes del sexo masculino que afirmaron haber maltratado a mujeres recientemente, advirtieron que no manifestaron conductas hostigadoras durante la infancia.

Sin embargo, el estudio no demuestra una conexión real entre el hostigamiento y la violencia doméstica, sino que más bien revela la posibilidad de que ambos comportamientos estén relacionados.

Todd Herrenkohl, profesor adjunto de University of Washington, comentó que los hallazgos no sorprenden. «La evidencia es bastante clara en cuanto a que los jóvenes que hostigan corren el riesgo de presentar otras formas de conducta antisocial, entonces y en etapas posteriores de la vida», comentó.

La violencia como dominación

La valoración que se le otorga a ser más fuerte y dominar a los demás, puede ser usada como argumento para intentar agredir a los demás. Este modelo se va aprendiendo desde tempranas edades y es en gran medida, responsable del comportamiento agresivo.

Para Idhaly Guzmán, psicóloga clínica del grupo Ambos, ese comportamiento aprendido es una de las razones por las que se generan actos de violencia consiguen asilo adentro y afuera del hogar.

Agredir físicamente, sexualmente, psicológicamente a través de actitudes y palabras ofensivas o negar el cariño, son algunas de las formas más comunes de la violencia.

 

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