ATS Web (Con información de nota de prensa CR)

Actualmente los grados de estrés pueden estar por encima de la tolerancia de nuestro cuerpo. El agitado ritmo laboral sumado al comportamiento de la ciudad, de no ser controlados, pudiesen convertirse en un factor agresor a nuestro organismo. De allí, que se haga necesario concientizar que, por estar enfrascados en el trabajo, en oportunidades no prestamos suficiente atención a la salud y el bienestar físico.

Tal fue el caso de la abogada Elsa Hurtado, quien a través de una particular experiencia de vida aprendió que la constancia y disciplina constituyen también los mejores aliados de nuestro bienestar físico y mental.

Esta egresada de la Universidad Católica Andrés Bello, que desde joven se forjó una extensa y exitosa trayectoria profesional, cuyos méritos incluye la realización de cuatro postgrados, cosechó grandes satisfacciones que también le implicaron periodos de exceso laboral que acabaron traduciéndose en un obstáculo para su salud: “Trabajaba de día, de noche, sábados en las madrugadas y domingos, hasta el punto de llegar a ser asesora de varios ejecutivos a la vez”.

Trágicamente, sufre tres Accidentes Cerebrovasculares –ACV- durante el año 2009. Los dos más leves afectaron su motricidad en el lado izquierdo, impidiéndole el movimiento del brazo y mano. Sin embargo, el más severo imposibilitó sus habilidades para comunicarse tanto escrita como verbalmente, limitándola a decir “si” o “no” mediante señas.

“Lloraba por la impotencia de no poder escribir ni las letras. Solo podía tomar un lápiz para hacer círculos, cuando realmente quería escribir mamá. La enfermedad hizo que me olvidara de cosas básicas; tuve que reaprender el nombre de mi perro”, agregó Hurtado, entre risas, además de explicar que tuvo que aprender nuevamente las vocales con la ayuda de los dedos.

El deseo de superación y la constancia de Elsa Hurtado la motivaron a emprender una labor titánica para retomar el control de su vida. Lo primero fue hacer una pausa en el trabajo. En dicho proceso de recuperación un equipo de cuatro neurólogos, además de cardiólogos y hematólogos la orientaron mediante terapias que progresivamente le devolvieron sus habilidades motrices. “Los médicos se reían de mí, porque yo les decía: “¿a dónde va un abogado mudo, ni a la esquina, verdad?”, comentó de manera extrovertida.

Desde el 2009, hasta ahora, el avance ha sido progresivo, al punto de que la abogado ha conseguido la fluidez al hablar, lo cual hace imperceptibles las secuelas de la afección. Gracias a este avance los especialistas decidieron recomendarle un gimnasio donde existieran instructores capacitados en entrenamientos terapéuticos para personas con problemas físicos, y así optimizar su coordinación y equilibrio.

El ejercicio como aliado
 

El proceso de este tipo de rehabilitaciones físicas puede verse favorecido por las opciones de atención que ofrezca el gimnasio seleccionado. En este caso, el gimnasio Gold`s Gym brindó la asesoría adecuada y especializada para este tipo de rehabilitación. “Desde el primer día el entrenador demostró su interés en ayudarme; se dedicó a diseñarme un entrenamiento especial basado en ejercicios mecánicos que yo pudiera controlar”, relató la señora Hurtado. También comentó que a esto sumó el apoyo de una nutricionista que evalúa constantemente su régimen alimenticio.

Los beneficios del ejercicio físico en la recuperación del proceso de deterioro experimentado por esta mujer, han sido demostrados con exámenes que miden la modulación y entonación de su voz. Actualmente, Hurtado habla con una fluidez y va al gimnasio, por lo menos 3 veces a la semana. Está capacitada para ejercitarse en las máquinas, bicicletas estáticas y bailoterapias, mientras se nutre del ambiente social perfecto para su recuperación.

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