MC- YP -Con información de agencias

El alcoholismo es una enfermedad que se carateriza por una obsesión mental y compulsión física hacia la ingesta de bebidas alcohólicas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta alrededor de 140 millones de personas en todo el mundo y representa alrededor de 3,7% de los fallecimientos a nivel mundial.

Todavía no se ha identificado una causa exacta para la aparición del trastorno. Sin embargo, factores biológicos, piscológicos y sociales como la herencia, la depresión, la baja autoestima y los conflictos personales podrían actuar como colaboradores en su desarrollo.

El consumo de alcohol sin control, puede llegar a controlar la vida de la persona y modificar profundamente sus conductas. Un estudio publicado en la la American Journal of Clinical Nutrition demostró que consumir más de 60 gramos de sustancias alcohólicas al día, aumenta significativamente el riesgo de sufrir cáncer de estómago.

El licor se suma junto al hábito del cigarrillo y una dieta rica en carnes rojas y sodio, a los factores desencadenantes de este problema de salud, según develaron los científicos de la Unidad de Nutrición, Ambiente y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología, responsables del estudio.

La investigación contó con 521.457 participantes procedentes de centros de salud de 10 países de Europa. Durante el análisis, los involucrados respondieron un cuestionario sobre sus hábitos y estilos de vida. Este instrumento arrojó que quienes consumían más de 60 gramos al día de licor aumentaban al doble el riesgo de padecer cáncer en el aparato digestivo.

Excederse con el alcohol, también puede provocar severos daños a la salud como hemorragias internas, intoxicaciones, afecciones hepáticas, hipertensión arterial, problemas cardíacos, disfunción eréctil e incluso problemas menstruales en el caso de las mujeres.

Cifras femeninas en aumento

El alcoholismo fue durante mucho tiempo un problema masculino. Sin embargo, el cambio en los estilos de vida y la adopción de nuevos roles por parte de ambos sexos han cambiado el panorama en cuanto al consumo de licor.

Actualmente, de cara a la celebración del Día Mundial sin Alcohol, el incremento de la ingesta de licor por parte de las damas ha despertado la curiosidad en los laboratorios, sobre todo por la aparición de un nuevo trastorno relacionado con el abuso de esta sustancia.

La alcohorexia o drunkorexia es un nuevo problema de salud que combina el alcoholismo con la anorexia y la bulimia. Una investigación de la Universidad de Missouri (Estados Unidos) en 2011 determinó que el trastorno afecta a más mujeres menores de 30 años que a hombres.

Dejar de comer durante el día para compensar el aporte calórico con algunas copas durante la noche, es la forma más común en la que se manifiesta el inconveniente, que puede causar desnutrición, ansiedad y daños psicológicos.

Al privar al cerebro de una alimentación balanceada, se desactivan las conexiones entre las neuronas, lo que predispone a la aparición temprana de enfermedades neurodegenerativas, pérdida de concentración y problemas a la hora de tomar decisiones.

Moderación ante todo

El Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo, recomienda una copa al día para las mujeres, mientras que los hombres pueden disfrutar dos tragos al día no acumulativos.

Seguir esta recomendación es una medida para conservar la salud, sin dejar de compartir en las reuniones sociales. Si el trago es vino tinto, se auguran más beneficios a la salud, pues se han reportado sus bondades para combatir la inflamación de las células y proteger frente a problemas metabólicos como la diabetes tipo 2.

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