Equipo A Tu Salud Web – Con información de agencias

Cerca de un tercio de las mujeres que sobreviven al cáncer de senos, son víctimas de fatiga que puede llegar a afectar su calidad de vida. Se desconoce el origen de ella y por qué persiste años después de un tratamiento de cáncer.

Un estudio realizado sobre un grupo de mujeres californianas que sufrieron de cáncer de mama, arrojó que el yoga puede ayudarlas a recuperar parte de su “vitalidad perdida”.

Luego de tres meses de realizar sesiones de yoga, parte de las féminas que se encontraban en el punto de control dijeron haber visto disminuido sus niveles de fatiga y depresión, en cambio, quienes no realizaron estas clases no vieron cambios en el incremento de su “vigor”.

Los científicos que estudiaron este caso, señalaron que no se crearon expectativas diferentes entre ambos grupos, por eso descartan que se vea como parte de un efecto placebo lo que causaron las clases de yoga sobre el grupo que realizó los ejercicios.

La profesora Jacquelyn Banasik, de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Washington, añadió que un estudio de este tipo ya se había realizado anteriormente arrojando los mismos resultados.

"No diría que el yoga es la única forma de lograr los resultados vistos en nuestros estudios o en otros. Una clase de ballet para principiantes, con su énfasis en la forma y la postura, podría tener efectos similares. Tener un sentimiento de control del cuerpo físico de uno, cuando alguien tiene una enfermedad como el cáncer de mama, podría ser una parte importante del beneficio", subrayó.

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