Equipo A Tu Salud Web – Con información de agencias y OMS

La lepra es una enfermedad tan antigua como la historia de la humanidad. Se tiene constancia de su aparición incluso en pasajes de la Biblia y también conoce de ella desde la existencia de civilizaciones como la china, la india y la egipcia.

Cada 29 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Lepra con la intención de seguir disminuyendo, cada vez más, la cantidad de personas infectadas.

La bacteria Mycobacterium leprae es la causante de esta crónica enfermedad, que a pesar de no ser muy contagiosa (sólo se transmite por partículas nasales y orales, contacto frecuente y cercano) tiene un largo proceso de incubación que hace difícil saber cuándo se contagió la persona. Los síntomas podrían tardar hasta 20 años en aparecer.

Esta afección es común en sitios tropicales, de climas templados y se conocen dos tipos de ella: la tuberculoide y la lepromatosa; siendo esta última la más crónica por las protuberancias e inflamaciones que deja en la piel.

Asimismo, la enfermedad deja otros síntomas y puede afectar varios órganos del cuerpo. A largo plazo podría dañar partes como el sistema nervioso, sistema respiratorio, ojos, además de la piel. También se notan otras dolencias, como debilidad muscular y disminución de la sensibilidad al tacto. Estos daños podrían revertirse con un diagnóstico temprano del problema.

Mantener el cerco

Para evitar el contagio es necesario tener en cuenta algunas medidas. Los médicos recomiendan evitar el contacto físico con personas que no hayan recibido tratamiento alguno para la infección.

Del mismo modo, se conocen tratamientos para destruir la bacteria causante de la afección. Entre ellos está: antibióticos (dapsona, rifampina, clofazamina). Para el control de las hinchazones, muchas veces se usa el ácido acetilsalicílico.

Desde el año 1995, la OMS junto a empresas farmacológicas que elaboran antibióticos, proporcionan gratuitamente los medicamentos para las personas víctimas de la enfermedad en todo el mundo.

La lepra en el mundo

El pasado año 2011, 130 países informaron a la OMS las cifras para el momento. Se supo que, para la fecha, habían 228.474 nuevos casos. De estos, 95% se registró en 17 países.

Las naciones que presentan mayor cantidad de infectados son: India con 126.800 nuevos afectados, Brasil con 34.894 pacientes e Indonesia con 17.012 personas afectadas. Con ellos también comparten las cifras Congo, Etiopía, Nigeria, Nepal, Bangladesh y Myanmar.

Se conoció, igualmente, que de los países con personas contagiadas, ya en 119 la lepra dejó de ser un problema de salud pública (menos de un caso por cada diez mil personas). Aunque alertaron que, por lo difícil de recolectar los datos exactos -por el tabú en muchos países sobre la enfermedad- se cree que alrededor de uno o dos millones de personas viven con daños permanentes como consecuencia de la patología.

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