La acromegalia es una enfermedad que se caracteriza por el crecimiento anormal de los tejidos blandos, óseos y algunos órganos. La enfermedad muchas veces es subdiagnosticada, por lo que la experiencia médica y la atención del paciente, son dos armas importantes para mejorar la calidad de vida en esta condición, según afirma María Alejandra Ponte, endocrinóloga del hospital Vargas

¿Por qué esta enfermedad es subdiagnosticada?

La acromegalia consiste en el agrandamiento de las extremidades.  Se caracteriza por una afectación de los tejidos blandos, de los tejidos óseos y de los órganos. De ahí es que viene el subdiagnóstico, porque estos cambios se van produciendo paulatinamente, se dice que pueden pasar hasta 10 años para que el individuo se dé cuenta que algo no está igual.

El crecimiento de las manos es un dato interesante para dar pistas sobre el problema, pues el paciente suele decir que ya el anillo de matrimonio no le queda.

¿Puede desarrollarse a cualquier edad?

Se dice que la acromegalia en sí afecta a aquellos individuos que ya sus huesos dejaron de crecer, es decir, después del desarrollo. Esa es la diferencia con el gigantismo, que en este caso sí puede afectar más a los niños, porque los huesos no han cerrado su núcleo de crecimiento. Entonces por la acción de la hormona de crecimiento pueden seguir creciendo longitudinalmente, mientras que los pacientes con acromegalia, como los núcleos están cerrados, no hay chance de crecer hacia arriba y entonces crecen hacia los lados y hacia los tejidos blandos de la piel.

¿Por qué algunos individuos desarrollan esta patología y otros no?

El origen de esta enfermedad está en la secreción exagerada y descontrolada de hormona de crecimiento, por una glándula llamada hipófisis. En 90% de los casos ocurre por la presencia de un tumor benigno en esta glándula a la que se le llama “maestra”, porque es la que origina todas las hormonas. Esta afectación ocurre en los tejidos blandos, esqueléticos y otras condiciones metabólicas.

¿Cuántos casos se registran en Venezuela?

En el mundo se dice que se diagnostican de 3 a 5 casos por año y se habla de una prevalencia de 40 casos por cada millón de habitantes. Si tratamos de llevar esto a nuestros datos, se esperaría que en Venezuela hubiese 1300 casos aproximadamente diagnosticados, pero si sumamos los casos reportados por los hospitales no llegamos ni a 300 y ahí viene el tema del subdiagnóstico.

En pro de motivar la búsqueda de estos casos, estamos organizando un grupo de estudios multidisciplinarios, donde queremos educar a los médicos del primer nivel de salud, para que sean capaces de diagnosticar la enfermedad, así como campañas informativas.

¿Cuáles son los síntomas ante los cuales los pacientes deben estar alerta?

Hay un crecimiento de las partes blandas, la gente puede notar que las manos y los pies están más grandes. Un dato puede ser las personas que notan que han aumentado de talla de zapato.

Otra pista puede ser que por el crecimiento de los huesos de la mandíbula, los dientes pueden tender a separarse y así como existe este crecimiento en el tejido esquelético, también puede haber un mayor desarrollo de la parte pilo sebácea y el paciente puede tener una piel oleosa, puede sudar de más.

También como se afecta el tejido, los huesos y los músculos de la faringe, el paciente puede roncar y tener apnea del sueño y también está predispuesto a tener problemas de diabetes, hipertensión, artritis, osteopenia, fracturas vertebrales.

¿Cómo es el abordaje terapéutico? ¿tiene solución?

Sí tiene solución, pero hay que aclarar que la solución depende también del momento en que lleguemos al diagnóstico de la acromegalia y por eso insisto en que tratemos de diagnosticarla precozmente.

¿Cómo se diagnostica?

A través de la realización de un examen de sangre donde se miden los niveles de hormona de crecimiento y de otro factor de crecimiento que es similar a la insulina. Esto debe hacerse con médicos expertos en el área, para realizar las pruebas complementarias.

Una vez que se ha diagnosticado la acromegalia, el siguiente paso es hacer una resonancia magnética de la región del hipotálamo, para determinar si el origen de la patología tiene que ver con el tumor de la hipófisis.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento quirúrgico para extraer el tumor. A veces esta cirugía es suficiente cuando los tumores son menores de un centímetro, sin embargo, cuando son mayores de un centímetro, quizás hay menos posibilidades de una resolución completa, pero puede complementarse con la administración de un tratamiento farmacológico.

Una vez que se sigue el tratamiento ¿los cambios físicos que se presentan se revierten?

Los cambios de los tejidos blandos y las alteraciones metabólicas pudieran revertirse, pero los cambios en el tejido óseo no pueden cambiarse, por eso la importancia del diagnóstico precoz.